El deporte para estimular a los bebés

Sabemos que practicar deporte es algo saludable para tener un buen desarrollo y calidad de vida, lo mismo sucede en el caso de los bebés. Por eso es recomendable comenzar a incorporar rutinas deportivas desde los primeros meses, con el fin de favorecer su desarrollo físico y motor.

Además les ayuda a gestionar mejor su energía, porque no olvidemos que los pequeños de la casa tienen más energía que los adultos, prueba de ello es su inagotable actividad una vez que comienzan a andar. Con todo esto dicho, a continuación os vamos a proponer unos sencillos ejercicios que pueden mejorar la salud y el descanso de vuestros bebés.

bebe jugando

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Reflejos inconscientes que transformar en prácticas motoras

Durante los primeros años de vida el bebé realiza todo tipo de movimientos, como chupar o agarrar cosas, de forma inconsciente. Sin embargo, su capacidad motora se está desarrollando a una velocidad que no volveremos a ver en toda su vida, es por eso que resulta esencial empezar a controlar y a desarrollar esos movimientos.

Un buen ejercicio que realizar con ellos es la natación. Se trata de un ejercicio muy completo que les ayuda a coordinar y a habituarse en un nuevo entorno. En el que además desarrollan un vínculo muy especial con sus progenitores. El agua favorece todo eso y ayuda a relajarse a ambos, algo que nunca viene de más, sobre todo en los primeros meses de adaptación a la nueva vida con el nuevo miembro de la familia.

A ello podemos sumar algunos elementos que les permiten realizar ese ejercicio necesario para el correcto desarrollo. Un ejemplo, las mantas de actividades, que tienen texturas y sonidos que llaman la atención del pequeño y le incitan a investigar y a experimentar. Lo mismo sucede con aquellas cosas que colgamos en su carro o cuna, ayudarán a que aprenda cómo moverse para alcanzarlo y le harán también estar entretenido unos minutos.

Adaptar el juego a la etapa de la vida del pequeño

Según crezca, habrá que adaptar el juego a las necesidades que tenga. Por ejemplo, entre 3 y 6 años ya el pequeño corre, salta y se divierte de forma mucho más autónoma. Eso supone un mayor gasto de energía, pero aún así no debemos dejar de animarle a que realice deporte.

Un arte marcial, la bicicleta o el fútbol pueden ser excelentes ideas para ir desarrollando su amor por la actividad física. En cualquier caso, que no se convierta en una obligación, sino que lo experimenten como algo que les apetece y que disfrutan, así será más sencillo que tenga continuación con los años.