Favorecer la fertilidad pasados los treinta

Cuando pasamos la treintena, muchos médicos aseguran que la fertilidad disminuye de forma significativa. Sin embargo, con los tiempos que corren, es bastante habitual, pasar de esta edad antes de decidir ser madre, por uno u otro motivo.

Es por eso que hoy queremos ofreceros los consejos más destacados para poder mejorar esa fertilidad y cumplir este año que comienza el sueño de ser madre. Lo primero de todo, mantener una vida sana. Algo clave si queremos quedarnos embarazadas. Eso supone, en primer lugar y de forma recomendada tanto antes como durante la gestación, evitar el tabaco o el alcohol.

mujer con manzana

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La salud favorece la concepción

Una dieta equilibrada, algo de deporte y una situación de bajo estrés parecen ser los tres ases para conseguir quedarnos embarazadas. También suele ser recomendable no tomar café, puesto que de esta forma mantendremos más sereno el sistema nervioso.

En cualquier caso, no se pueden dejar de lado todas las rutinas de la futura mamá, el caso es no abusar de ello. Pensemos que mantener una dieta equilibrada no quiere decir bajar de peso, algo que puede causar el efecto totalmente contrario al deseado. O

La otra pieza clave, es el descanso. Hay que dormir lo necesario, para que el cuerpo esté preparado y relajado, y es que cuando deseamos con mucha fuerza convertirnos en padres, muchas veces lo que hacemos es convertirlo en obsesión, algo totalmente contraindicado para conseguir el fin que perseguimos.

Evitar la grasa corporal

Decimos que el deporte es algo necesario, lo es siempre, pero también cuando queremos ser madres. Y es que, un exceso de grasa corporal puede disminuir la fertilidad. Por eso, además de la dieta, el ejercicio diario o periódico de forma semanal, es muy recomendable.

Además, no es algo sólo de la mujer, porque la grasa afecte a la producción de óvulos. En el caso del padre, también reduce de forma significativa el número de espermatozoides y su actividad. Por ello, cuidado con esto.

En nuestra dieta: fruta, verduras y legumbres. Con ello conseguimos una buena dosis de proteínas, carbohidratos y también hierro. De esta forma equilibramos las necesidades orgánicas con una situación propicia para gestar una nueva vida en nuestro interior.