Manías durante el embarazo

Es habitual que, durante los meses de embarazo, las madres tengan manías de todo tipo. Muchas de ellas tienen que ver con cosas que antes de estar embarazadas no veían con buenos ojos y, ahora, con las hormonas revolucionadas y los sentidos mucho más sensibles, todo se incrementa.

Observando los foros sobre maternidad, hemos observado manías que van desde lo más habitual a lo más extraño. Es por eso que aquí os vamos a comentar algunas de las que nos han llamado más la atención. La primera de ellas tiene que ver con los alimentos.

 

mujer oliendo taza de te

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Sensaciones contrarias, animadversión in crescendo

Determinados sabores que no eran muy de nuestro agrado, por ejemplo, las verduras, la leche, incluso el café, se convierten en algo que no podemos tomar. Es algo orgánico, no es tanto una cosa que podamos controlar o razonar, por eso es mejor aceptarlo y no tratar de ir contra nuestro cuerpo en esta situación, ya que al final tiene las de ganar y podemos terminar vomitando y pasando un mal trago.

Lo mismo que sucede con los alimentos, pasa con los olores. Sobre todo aquellos fuertes. Puede sucedernos con los productos de limpieza como el amoníaco, los ambientadores florales o las colonias demasiado densas. Se trata de algo transitorio, pero durante los próximos meses estaremos especialmente sensibles a los olores, por lo que puede ser necesario evitar algunos también de cara a no pasar un mal rato.

Otro ejemplo clásico es el tabaco. Tanto si somos fumadores como si no, podemos sentir esa sensación negativa hacia el olor de los cigarrillos. En cualquier caso, lo importante para la gente que rodee a personas que comiencen a tener determinadas manías, es que sepan que se trata de algo orgánico como decimos, no meros antojos y caprichos de las futuras madres para fastidiarnos el día o los vicios.

Las manías más extrañas de la red

Hemos realizado un trabajo de investigación, como os anticipábamos, en los diferentes blogs que hay en nuestro país sobre embarazo. Y entre las manías más extrañas que hemos localizado estaría en primer lugar, lamer el jabón durante el baño. Le seguiría, el hecho de oler la ropa sucia del padre del futuro bebé y en tercer lugar, masticar hielo.

En cualquier caso, como decimos, son manías que son transitorias de este periodo, una vez que demos a luz desaparecerán. Aunque, bien es cierto, que muchas de ellas, sobre todo aquellas que tienen que ver con los olores, pueden quedarse con nosotros ya de por vida.