Aprender a decir “no”

Desde fuera todo parece mucho más sencillo. Ser madre nos cambia todo. Cuando pensamos en cómo educar a nuestros hijos, lo primero que nos viene a la cabeza es que queremos protegerlos de todo y tratar de darles lo máximo. En afecto y en bienes materiales que puedan necesitar o desear.

Sin embargo, llega el momento de educar de verdad, cuando pasan los primeros años y llega la conciencia del pequeño y los caprichos. Es entonces cuando tenemos que aprender a decir que “no” y no sentirnos mal por ello. Porque hay muchas madres que se sienten muy tristes y se culpabilizan por darle una negativa a los pequeños, algo que es totalmente lógico y saludable.

El valor y el sentido de las cosas

Es en esos primeros años, cuando empiezan a relacionarse con otros niños, cuando comienzan a desear cosas. Ya no son sólo los objetos que me regalan y que tengo en casa, sino también los que otros bebés tienen, y eso les llama la atención. Lo nuevo y lo diferente. Y precisamente en ese momento es cuando tenemos que tratar de hacerles ver que todo tiene un valor y un por qué.

bebé enfadado
© Angel Simon – Fotolia.com

Es complicado entrar en razonamientos con una personita tan pequeña, pero sí tenemos que medir los caprichos que le concedemos para no malcriarle. No se puede eternamente decir que sí a todo y tratar de satisfacer todos sus deseos, aunque no sean cosas que realmente necesite.

Pero, ¿cómo alcanzar el punto medio de todo esto? Es complicado, pero debemos intentarlo. Habrá muchas personas implicadas en la vida de nuestro bebé y le regalarán todo tipo de caprichos. Está bien que le consientan, pero el papel de “poli malo” nos corresponde a nosotros.

Asumir el papel de “poli malo” como padres que somos

Si recordamos nuestra infancia seguro que aparecen imágenes de nuestros padres diciéndonos a algo que “no”. Algo que nos hacía mucha ilusión, que otros tenían o que creíamos necesitar como el aire en aquellos momentos. Es parte de la necesidad y del deseo del ser humano, algo que no termina, pero que aprendemos a controlar.

Como padres debemos estar preparados para quedar mal en ocasiones con nuestros pequeños. No aceptarán las negativas, como tampoco lo hacíamos nosotros a su edad, pero eso no quiere decir que no sean positivas para su educación y para que aprendan, desde niños, la importancia y el valor que tienen las cosas. Mejor hacerlo desde el principio, que tratar de enseñárselo después de años consintiendo todo. De forma gradual, toda enseñanza se aprende mejor.

Los hijos de la talidomida, ¿pasado o actualidad?

En la actualidad escuchamos mucho hablar de este medicamento extendido en la década de los 60 y que tantas malformaciones ha causado en Europa, Asia y África. Con ello se ha abierto el debate sobre los fármacos que pueden y no pueden tomar las embarazadas, por el efecto que pueden causar en los fetos.

Sin embargo, tranquilidad. Lo cierto es que estos casos nos ponen en alerta y está bien tener cuidado, pero tampoco obsesionarnos demasiado. Lo ideal sería no tener que tomar ningún tipo de fármaco durante la gestación, pero podemos caer enfermas y por ello necesitar algo. No desechemos esa posibilidad ni seamos reticentes a cuidarnos con medicamentos llegado el caso. Como en todo, hay que tratar de actuar con cabeza.

padre besando tripa embarazada
© Lola Fdez. Nogales – Fotolia.com

¿Qué es la talidomida? ¿Puedo verme afectada ahora?

Este fármaco, sedante e hipnótico, se introdujo en el mercado mundial en el año 1957. Su objetivo era tratar la ansiedad, el insmnio y las náuseas, por lo que se recetó también a embarazadas. Sobre todo fruto de síntomas que llegaban por la sensibilidad olfativa de las futuras mamás. Al no estar contraindicado, muchos médicos decidieron recetarlo, sin comprobar si podría afectar al bebé.

También hay que tener en cuenta que en aquellos años, la idea era que con la placenta se evitaba que llegara cualquier cosa negativa hasta el feto, por lo que las investigaciones que relacionaban casos de malformaciones con medicamentos, no eran algo a estudiar. Con el tiempo, eso cambió y fue precisamente un estudio en 1962 el que probó de alguna forma la relación entre la talidomida y las malformaciones en extremidades, superiores e inferiores, detectadas en niños nacidos en esas décadas.

¿Sigue en uso en la actualidad?

Sí. La talidomida sigue utilizándose, eso sí con mayor control que el establecido en la década de los sesenta y para unas enfermedades muy concretas. Entre ellas, el mieloma múltiple, un cáncer poco frecuente que afecta a la médula ósea.

También ha tenido su aplicación como somnífero no barbitúrico y como antiinflamatorio, con unos resultados muy positivos. Pero nada que ver con embarazadas. Y es que, esa idea preconcebida de que la placenta protegía de cualquier cosa al feto, ya está retirada y ahora se cuida al máximo esa relación entre fármacos y gestación, para evitar casos como el de la talidomida.

Todo ello nos indica que, a pesar de haber sido la causante de tremendas malformaciones, el medicamento aplicado a determinados casos ha resultado muy beneficioso. Queda por determinar, por la parte penal, si la farmacéutica que lo comercializó, Chemie Grünenthal, es declarada culpable por mal uso del fármaco. Juicio que se está celebrando en la actualidad.

Saber volar y dejar volar solos

Cuando una madre tiene su primer bebé siente que es todo su mundo. Cada cosa que le sucede es nueva y aterradora, hasta que aprendemos a volar solos. Es una nueva etapa en la vida de las madres y por eso hay que aprender que, aunque en los primeros momentos estaremos 24 horas al día pendientes de lo que les sucedan, llegará un día en el que tendremos que dejarles.

La vida, en la actualidad, impone a las madres un ritmo de vida frenético, con el trabajo a cuestas y el cuidado del hogar. Es por eso que, muchas sufren depresión al tener que tomar la decisión de regresar a su rutina diaria.

Permitir espacios para ti y para tu bebé, es importante

Dejar al bebé con otra persona no es fácil, aunque esa persona sea de nuestra total confianza, por eso queremos ofrecerles unos consejos para hacer ese momento más sencillo.

– Desde el primer momento acostúmbrese a soltar amarras. Habrá cosas que sólo usted podrá hacer, como madre del pequeño, pero deje a la gente tocar y coger al bebé. Permítase un momento de relax cuando hay más personas a su alrededor y confíe en que no tiene por qué pasar nada malo.

madre y bebe
© karlumbriaco – Fotolia.com

– No pase todo el tiempo encerrada en casa. A pesar de que los primeros meses no descanse bien, duerma pocas horas y sienta que su cuerpo quiere tranquilidad, le vendrá bien salir de casa, relacionarse con otras madres en el parque para compartir experiencias y ver a los amigos y familiares para que le hablen de otras cosas. El oxígeno es clave para no perder la cabeza.

– Y, por último, planifique el momento de vuelta a la normalidad. Sepa que es un tiempo de adaptación para todos, pero que la vida continúa con ese nuevo miembro de la familia, y debe hacerlo lo más normal posible para que se integre en su vida. Habrá que cambiar cosas y adaptar ritmos al pequeño de la casa, pero también hacer que él se adapte a nosotros.

La clave: adaptar al bebé a tu ritmo de vida

Los tiempos son importantes para todos. El bebé será el centro de tu vida a partir de ahora y sus horarios de comida, baño y sueño marcarán tus biorritmos en los primeros meses en casa. Sin embargo, de forma progresiva deberás adaptarlos, en la medida de lo posible, a lo que tú necesites y a lo que te haga feliz.

Beneficios del yoga en el embarazo

Una de las disciplinas que resultan muy beneficiosas para las embarazadas es el yoga, ya que se trata de una práctica completa que consiste en la combinación del control del cuerpo y la mente.

El yoga no solamente ayuda a las mujeres a mantenernos en forma durante el embarazo, sino que además es muy buena para la mente debido a que sirve para calmar los miedos e inseguridades propias de esa maravillosa etapa.  Las diversas posturas de esta disciplina, conocidas como asanas, además de permitir ejercitarnos resultan perfectas para el control de la respiración y el equilibrio.

Es importante señalar que practicar yoga no sólo es beneficioso para el embarazo sino que, a su vez, lo es para el parto y puerperio, porque la flexibilidad que se logra alcanzar a través de esta práctica ayuda, y mucho, en el trabajo de parto.

Por otro lado, el yoga sirve para mejorar la circulación y disminuir la retención de líquidos durante el embarazo. Al tiempo que el estiramiento de los músculos ayuda a mejorar la postura y aliviar los típicos dolores de espalda, sobre todo los producidos por el nervio ciático.

Además de maximizar los flujos de oxígeno y corregir la postura, otros aspectos positivos de esta disciplina que podemos mencionar son los vinculados a la reducción de la ansiedad,  lo cual le permite a la mujer conectarse con su embarazo y, por consiguiente, con el bebé.

De todos modos, aquellas que nunca practicaron yoga y desean comenzar a hacerlo es necesario que lo hagan bajo supervisión de un instructor, al menos hasta tanto aprendan correctamente las posturas. Después del alumbramiento, es necesario aguardar unas seis semanas para retomar la actividad. Durante el post-parto esta práctica es de gran ayuda para recuperar la figura, porque permite fortalecer el suelo pélvico y los músculos del abdomen.

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Crecer en un ambiente cariñoso favorece el desarrollo cerebral en los niños

Todos sabemos que no existe nada que iguale al amor de una madre. Incluso, dicha afirmación ha quedado demostrada mediante un estudio que fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.  De acuerdo con dicho artículo, los niños que presentan un desarrollo mayor en el hipocampo y tienden menos a la depresión a lo largo de su vida son aquellos que reciben más cariño de sus madres durante la etapa escolar.

A pesar que numerosos trabajos ya dieron cuenta de la relación entre el éxito escolar y el hecho de crecer en un ambiente cariñoso, este es el primer estudio que demuestra el efecto directo sobre el desarrollo del cerebro.

En concreto, los expertos verificaron que los niños criados con afecto evidenciaban un desarrollo en la región cerebral denominada  hipocampo de hasta diez veces más comparado con aquellos que no recibieron mucho cariño durante su etapa escolar. El hipocampo está relacionado con procesos de aprendizaje y memoria, al igual que con mecanismos de respuesta al estrés, de ahí la importancia de que esta región del cerebro se desarrolle de manera correcta a edades tempranas.

Este trabajo hace especial hincapié en el desarrollo de la personalidad de los niños, por eso es importante que los padres cuiden la forma en que crían a sus hijos, pues el impacto sobre su desarrollo es muy grande.

Cómo aliviar la fatiga en el embarazo

fatiga-embarazadasEn los primeros tres meses del embarazo, se necesita una enorme cantidad de energía la formación de la placenta, lo cual hace que la madre pierda vitalidad. Aunque la situación se estabiliza un poco durante el segundo trimestre. Y en la última etapa de la gestación, como se vuelve difícil descansar y el bebé incrementa sus demandas de energía, la fatiga  se instala para quedarse.

Para aliviar la fatiga del embarazo es importante que la futura mamá escuche a su cuerpo, descansando cada vez que se sienta cansada y tomándose su tiempo para hacer su rutina diaria. También sirve de ayuda apoyarse en la pareja o familiares para que colaboren en el día a día. Dormir más es una buena opción, pues es común tener sueño constantemente, sobre todo al comienzo y al final del embarazo. Una alternativa es irse a la cama más temprano o levantarse más tarde, o ambas cosas a la vez en caso que sea posible.

La alimentación es otro de los factores que contribuyen a mantener el nivel de energía y, por consiguiente, a paliar el cansancio. Lo ideal es ingerir alimentos que aporten energía de larga duración, como los hidratos de carbono complejos y las proteínas, cuidando siempre de recibir las calorías necesarias. A la vez, comer seis veces al día, ayudará a mantener equilibrado el nivel de azúcar suficiente para mantener la energía. En ese caso, las mini-meriendas pueden ser una buena solución.

Hacer ejercicio en el embarazo también es beneficioso. Hay que evitar permanecer acostada o sentada mucho tiempo y, por ejemplo, optar por dar un paseo a paso ligero. Cabe recordar que el ejercicio aumenta las endorfinas y, además, posibilita un descanso mejor por la noche.

En caso que la fatiga sea severa o persista más de la cuenta, es recomendable consultar con el médico.

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Niños de dos años: comportamiento y crianza

rabieta[2]En general, los padres no tienen la costumbre de consultar sobre las diversas dficultades que implica la crianza de un niño de dos años. No por nada esta etapa es conocida como “los terribles dos”.

Para una mejor comprensión del comportamiento de los niños de esta edad, es necesario conocer cuáles son las principales características que definen a esta etapa.

Con respecto al desarrollo motriz, normalmente un niño de 2 años ya camina de manera correcta, independientemente de que aún se puede caer o tropezar con frecuencia. Adquiere cada vez más habilidad para subir, trepar y escalar, de modo que será capaz de llegar a los lugares altos que antes no alcanzaba valiéndose de diversos objetos. Asimismo, tendrá mayor destreza para correr y saltar, algo que necesita hacerlo durante buena parte del día dado que dispone de mucha energía, lo cual reduce irremediablemente sus horas de descanso y sueño.

En cuanto al lenguaje, a pesar que un niño de dos años ya maneja un vocabulario más amplio, aún es más lo que puede “comprender” que lo que puede decir. Es decir, comprende todo lo que se le dice pero es común que no pueda expresar sus pensamientos en palabras, situación que le produce frustración e incluso enojo por sentirse incomprendido. Lo mismo sucede cuando juega con sus pares, ya que como no puede manifestar sus necesidades con palabras lo acaba haciendo por medio de la agresión, de ahí que es habitual que le arrebaten con fuerza un juguete al otro, o bien le pegue o tire del pelo.

En el plano emocional, los niños de esta edad están descubriendo el mundo. Y es en ese descubrir que empiezan de a poco a comprender que no siempre son el centro de todo, algo que les genera diversas emociones que aún no son capaces de controlar. La angustia, el enojo, la tristeza y la ansiedad suelen expresarse mediante gritos, berrinches, agresiones o llanto.

Por otro lado, el desarrollo intelectual de los niños de dos años se encuentra en una etapa de comprensión y conocimiento del mundo exterior. Son por demás observadores y tienden a imitar las conductas de sus padres y familiares. Así, aprenden y ganan habilidades propias.

Es por todo ello que, a pesar que su comprensión es mayor, todavía no entienden el porqué de lo que se les dice o prohíbe, así como tampoco son capaces de medir el peligro. Son niños que se encuentran en la búsqueda de su independencia y es por eso que pretenden hacer muchas cosas por sí solos, como empezar a vestirse o comer. No obstante, en esta etapa aún precisan la contención de sus padres, buscando permanentemente atención ya sea reclamando cariño, mimos o compañía en los juegos.

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Los bebés se estresan cuando son ignorados por sus padres o cuidadores

estrés-del-bebéDurante la primera infancia, el desarrollo del cerebro está condicionado por las vivencias y experiencias de esa etapa. Y en ella, la relación con los padres o cuidadores es fundamental.

De acuerdo a estudios realizados por investigadores de la Universidad de Toronto, en Canadá,  ignorar a un bebé de seis meses durante tan solo dos minutos puede causarle estrés. Del estudio participaron 31 madres junto con sus bebés de 6 meses de vida y se los separó en dos grupos. Mientras los bebés permanecían sentados en sillitas, las madres debían hablar y jugar con ellos.  A uno de los grupos se le pidió que intercalaran los juegos con periodos de dos minutos, durante los cuales tenían que mirar por sobre la cabeza del bebé sin realizar gesto alguno. En tanto que las madres del segundo grupo solo debían jugar con normalidad con sus hijos.

Para medir los niveles de cortisol, hormona secretada por el organismo en situaciones de estrés, se tomaron muestras de saliva de los pequeños, incluso cuando éstos eran ignorados por sus madres. De este modo, se comprobó que los bebés que eran ignorados presentaban un aumento del cortisol, mientras que dicha hormona se mantuvo en sus niveles en aquellos bebés con los cuales sus madres solo jugaron. Tales pruebas fueron repetidas al día siguiente, arrojando los mismos resultados. También se verificó que los bebés se estresaban de antemano al pensar que sus madres los iban a ignorar nuevamente, lo cual hace pensar que la salud de los pequeños podría verse afectada ante episodios repetidos de estrés.

En definitiva, los bebés se estresan cuando son ignorados por sus padres o cuidadores aún cuando pudieran asistirlos. Por esa razón, es importante reforzar el vínculo con los hijos desde su nacimiento, pues de ese modo se fortalecerá su autoestima y se forjará su personalidad.

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Aseguran que calzar a niños no deambuladores afecta el desarrollo de su inteligencia

bebe_pie[1]Hoy en día, es muy común que los niños que aún no han comenzado a caminar usen calzado. En cuanto a esto, es bueno preguntarse si, más allá de cualquier moda, es conveniente o no calzar a los niños no deambuladores. En efecto, recientemente se publicó un estudio que señala que el uso de calzado en niños que todavía no caminan puede ser contraproducente para su desarrollo.
Durante los primeros meses de vida, etapa en la que el cerebro se desarrolla a más velocidad, los pies son muy sensibles y a través de ellos los bebés procesan información.
Según el artículo al que hacemos mención, titulado “Niños descalzos igual a niños más inteligentes”, es necesario que los niños no deambuladores permanezcan descalzos. En él, su autora, Isabel Gentil García, Profesora de la Escuela Universitaria de Enfermería, Fisioterapia y Podología de la Universidad Complutense de Madrid, señala que los pies descalzos constituyen un factor de aceleración de la maduración, así como del desarrollo intelectual y propioceptivo del niño.
Desde la perspectiva de la sensibilidad sensorial y del desarrollo neurológico, hasta los 8 o 9 meses de vida los pies de los pequeños tienen una sensibilidad mayor que las manos.  Por eso se sostiene que cumplen una función muy importante, que reside básicamente en informar al bebé sobre el mundo exterior, pues a través de ellos toca todo cuanto posee a su alcance.  Esta sensibilidad va disminuyendo a medida que va creciendo, que es justamente cuando comienza a manipular los objetos con sus manos para llevárselos a la boca, que es la zona donde hay más terminaciones nerviosas sensitivas.
Por ello, es que se dice que el uso de calzado en bebés que no caminan les impide acceder a la información táctil y perceptiva, tan importante para el desarrollo del sistema nervioso central y, por consiguiente, de la inteligencia.

La importancia de vacunarse contra la tos convulsa en el embarazo

vacuna-tos-convulsa-embarazoLa vacunación contra la tos convulsa en el embarazo es muy importante ya que, de ese modo, es posible proteger al bebé desde su nacimiento.
En la actualidad, según datos aportados por la Organización Mundial de la Salud (OMS),  se producen en todo el mundo 50 millones de casos de tos convulsa, también conocida como tos ferina, en tanto que 350.000 personas mueren cada año por esa causa.
Como se trata de una enfermedad respiratoria aguda muy contagiosa, los expertos recomiendan vacunar a las embarazadas desde de las 20 semanas de gestación, pues a través de ellas los bebés adquieren inmunidad contra dicha patología. Es preciso señalar que los anticuerpos son transferidos desde la placenta y la leche materna.
Al mismo tiempo, vale aclarar que tanto la infección natural como la vacuna no generan anticuerpos de por vida, lo cual explica el hecho de que en el esquema de vacunación se incluyan varios refuerzos.
Descripción de la enfermedad
La tos convulsa es causada por la bacteria Bordetella pertussis y se contagia por el contacto directo con las secreciones de las mucosas nasales de las personas infectadas.
En su etapa inicial, los síntomas que suelen presentarse son catarro con un poco o nada de fiebre, accesos de tos, estornudos y rinitis. A medida que la enfermedad va evolucionando los accesos de tos se tornan repetidos, pudiendo llegar a durar entre 1 y 6 semanas.
En el caso de los lactantes los síntomas incluyen dificultad para la alimentación, aumento de la frecuencia respiratoria y tos.

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