Nuevo estudio permitiría el diagnóstico precoz de autismo en niños menores de 2 años

Expertos de la Universidad de Carolina Norte, Estados Unidos, revelaron que el cerebro podría dar signos de la posibilidad de la aparición del autismo. Tal revelación, se desprendió de un estudio por ellos realizado, del que participaron bebés de entre seis meses y dos años de vida.
Hasta el momento, el autismo comenzaba a evidenciarse en pequeños en torno a los dos años. Como en toda enfermedad o trastorno, resulta de suma importancia la detección temprana para iniciar los tratamientos y los trabajos de asistencia y apoyo requeridos. En efecto, se puede considerar al estudio un verdadero éxito ya que podría ser de gran utilidad para hallar en un futuro cercano un posible biomarcador de riesgo para ayudar a diagnosticar el autismo de forma precoz. Cabe destacar que cuanto antes se detecta el riesgo de autismo, antes es posible comenzar a intervenir y moldear el desarrollo cerebral del niño.
Para la realización del estudio, se efectuó un seguimiento a 92 bebés con un factor de riesgo de autismo, a quienes mientras dormían se les hizo una resonancia magnética a los seis meses y a los dos años. También, fueron sometidos a escáneres cerebrales a al año y los dos años de vida respectivamente. Al respecto, los científicos pudieron observar ciertas anomalías vinculadas con la cantidad y la organización de la sustancia blanca y las interconexiones cerebrales. La diferencia entre quienes desarrollaron autismo y los que no, se encontraba en la extensión de las fibras de materia blanca, que son las que conectan las regiones cerebrales.
De acuerdo al estudio, en los menores que presentaban autismo, la velocidad con la que se organizaba la sustancia blanca era menor.
Según quienes dirigieron la investigación, dicho estudio revelaría, a su vez, que el autismo afecta a la totalidad del cerebro y no a una región aislada como se creía hasta ahora.

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