Cansancio: síntoma habitual en el embarazo

Todas las mujeres viven el embarazo de manera muy distinta. Sin embargo, un síntoma que se da en todos los casos es el cansancio. En efecto, durante la gestación el organismo de la madre gasta mucha energía, lo cual hace inevitable que esta situación no repercuta en el resto del cuerpo.

El cansancio, aunque difícil de sobrellevar, es muy común en el embarazo. A tal punto que puede que la mujer se sienta fatigada a todas horas e incluso tenga pereza de levantarse de la cama. De todos modos, es bueno saber que este síntoma puede aliviarse adoptando ciertas prácticas o hábitos, tal como comer sano o realizar ejercicio físico.

Llevar una alimentación saludable no solamente es beneficioso para el bebé sino que también lo es para el cuerpo de la madre. Además, esto ayudará a que la futurá mamá posea un patrón de alimentación óptimo para cuando el bebé nazca.

Asimismo, es importante practicar ejercicio, procurando escoger el deporte que más se adapte a las necesidades de la embarazada, pues no hay que olvidar que permanecer activa durante esta etapa tan especial para las mujeres es sumamente beneficioso. Los ejercicios pueden complementarse con la práctica de algunas técnicas de relajación y respiración profunda.  Mantenerse en forma durante la gestación le permitirá a la madre aumentar su resistencia, reforzar la musculatura, mejorar su estado de ánimo.

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Las embarazadas deben hacer ejercicio físico

Los beneficios de hacer ejercicio físico durante el embarazo son innegables. Por esa razón, los expertos recomiendan realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física, 5 veces a la semana. Así, por ejemplo, pueden practicar yoga, salir a caminar, hacer natación, realizar algún ejercicio aeróbico liviano o encarar cualquier otra rutina que sea de bajo impacto.
El hábito saludable de hacer ejercicio físico, sumado a una alimentación equilibrada, es fundamental para llegar a término con el embarazo en óptimo estado de salud, no sólo de las madres sino de los bebés también. Este dato es muy importante, teniendo en cuenta que la mayor parte de las mujeres, más concretamente el 68%, eligen no hacer actividad física durante la gestación, lo cual repercute en el aumento de peso extra.
Los profesionales de la salud consideran de suma importancia recomendar a las embarazadas que adopten este estilo de vida,  basándose en los resultados de un estudio realizado de manera conjunta por la Universidad de Granada y el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada.
Las investigaciones pudieron comprobar que la mayoría de las mujeres no hace actividad física, no sólo durante su embarazo sino tampoco antes de quedarse embarazadas. Además, comprobaron que el 20% de las mujeres no hace ejercicio físico desde hace años. Dicha información se desprende del análisis realizado sobre un grupo compuesto por 1.175 mujeres embarazadas sanas que cursaban la primera mitad del embarazo.
Tales resultados dan cuenta de la necesidad de intervenir y promover la adopción de estilos de vida saludables en la gestación, que repercutirán favorablemente en la mujer y su futuro hijo.

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El ejercicio físico ayuda a reducir el número de cesáreas

No caben dudas de que hacer actividad física es sumamente beneficioso para cualquier persona y más aún para las embarazadas, en especial porque ayuda a controlar el peso, reduce las probabilidades de sufrir depresión y disminuye el riesgo de obesidad en los bebés. Lo ideal es hacer ejercicio físico regularmente, sobre todo teniendo en cuenta que se descubrió que con su práctica puede reducirse la cantidad de cesáreas.
En tal sentido, un equipo de  investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid demostró que un programa de actividad física regular, realizado bajo la supervisión de especialistas, permite reducir la cantidad de partos instrumentales, en los que se usan fórceps y espátulas; al igual que de cesáreas, en comparación con aquellas embarazadas que no hacen nada de ejercicio.
Con esto, la idea es impulsar a las futuras mamás a que realicen una rutina diaria de trabajo para poder estar activas durante la gestación porque, además de los beneficios que ya mencionamos, permite  mejorar la postura y la apariencia, aliviar el dolor de espalda, fortalecer los músculos que participan en el trabajo de parto y reducir el riesgo de diabetes gestacional. De modo que, según los investigadores, practicar regularmente  ejercicio físico conlleva una mejora en la calidad de vida de los bebés y las mujeres, no sólo en el embarazo sino también durante la maternidad.
Durante el estudio se analizaron dos grupos de embarazadas, uno conformado por  138 mujeres que siguieron el plan de ejercicios pautado por los especialistas, y otro integrado por 152 mujeres que permanecieron inactivas.
Una vida sedentaria, una postura incorrecta o hábitos inadecuados de alimentación, resultan perjudiciales y pueden implicar riesgos para el desarrollo normal de la gestación. De manera que, aparte de hacer actividad física, también es conveniente llevar un estilo de vida saludable.