Los anticonceptivos orales se convertieron en los últimos tiempos en el mejor método para muchas mujeres que buscan tener un control de sus ciclos fértiles para, de ese modo, tener la posibilidad de decidir por ellas mismas cuándo quieren ser madres y evitar un posible embarazo no deseado. Aunque mucho se dice acerca de si tomar estas píldoras puede a la larga influir de alguna manera en la fertilidad de las mujeres.
Las píldoras anticonceptivas cargan con la mala fama de que, con el tiempo, disminuyen la capacidad reproductiva de quien las toma. Es por esa razón que muchas piensan que cuando deseen buscar quedarse embarazadas la tarea resultará mucho más difícil. Pero esta no es más que una falsa creencia, que se suma a otras como que las píldoras anticonceptivas engordan o que resultan perjudiciales para la salud de la mujer en caso que las tome durante varios años.
Al respecto, los expertos aseveran que los anticonceptivos hormonales no ocasionan dificultades para lograr un embarazo después de dejar de tomarlos, pues la fertilidad se restablece bastante rápido. En efecto, al cabo de seis meses o un año, las mujeres que tomaron la píldora poseen las mismas probabilidades de embarazo que las que no la utilizaron nunca.
Es importante tener en cuenta que al dejar de tomar la píldora las mujeres deben llevar una dieta saludable, controlar su estado de salud general y tomar complementos de ácido fólico, para prevenir problemas en la formación del feto. La utilización de la píldora como efectivo método anticonceptivo no hace que la posibilidad de un embarazo sea algo más complicado luego de su abandono, como ocurre en la mayoría de los tratamientos hormonales, que el efecto se va casi de inmediato.
Sólo aquellas que se hayan dado inyecciones de progestágeno tal vez deban esperar un poco más para quedarse embarazadas, porque con dicho tratamiento la función ovárica puede demorar aproximadamente un año en normalizarse por completo.
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Un estudio realizado por el Instituto Estatal de Investigación Familiar de la Universidad de Bamberg (IFB), Alemania, ha determinado que el embarazo se produce por efecto contagio. Ya se conocía que ciertas conductas parecen estar secundadas, configurando lo que recibe el nombre de presión de grupo, en clara alusión a un fenómeno generalizado.
Si hay algo que es contraproducente durante el embarazo es el alcohol porque, al igual que el tabaco, puede afectar al desarrollo del feto. Al respecto, un estudio reciente demostró que beber alcohol durante la gestación repercute seriamente en las funciones cerebrales del bebé por nacer.


Investigadores de la Universidad de Nueva York realizaron un estudio centrado en el desarrollo infantil, según el cual la velocidad constituye uno de los factores que estimula a los bebés a aprender a caminar.

Cuando un bebé nace con bajo peso debe afrontar diversas dificultades durante su desarrollo, pero cuando se da el caso opuesto también puede ser un problema. En efecto, en aquellos bebés que nacen con un peso superior a los 4 kilos se habla de macrosomía fetal, lo cual señala que su peso es mayor al normal, por lo que también es posible que deban enfrentar algunas complicaciones.