
No es en vano que se hacen campañas sobre la lactancia materna constantemente ya que la misma forma parte fundamental de la alimentación de un pequeño para prevenir diversos tipos de enfermedades, como lo son principalmente la obesidad, el sobrepeso, y todas aquellas patologías relacionadas con ambas.
Existen a lo largo de los años muchos estudios que demuestra lo importante que es para un bebé recién nacido, el recibir el alimento primordial de su madre, ya que la leche materna posee muchos beneficios, no solamente para el pequeño, sino también para la madre que amamanta.
No hace mucho se ha descubierto que la leche de fórmula, posee una proteína la cual en casos de antecedentes de diabetes en la familia, podría incrementar las posibilidades que el pequeño recién nacido desarrolle dicha enfermedad a medida que va creciendo, por eso es altamente recomendable que una madre tome consciencia y prenda al pecho lo antes posible al bebé recién nacido.
En los casos que la madre padezca enfermedades como diabetes de tipo I, la leche de fórmula debe evitarse por lo menos hasta el año, siempre consultando y siguiendo las recomendaciones que nos brinda el pediatra en la consulta, ya que muchos consideran en casos de antecedentes de diabetes, que el pequeño bebé, debe alimentarse con leche materna justamente para prevenir que herede la enfermedad.
La madre puede, si se ve obligada, extraer la leche para poder darle de comer al pequeño en otro momento del día. Extraer leche, de manera manual o con la ayuda del sacaleches. De todas maneras, hay que advertir que se necesita un poco de práctica para hacerlo; pero, cada vez son más las mujeres que deciden realizar esto, para dar a sus hijos la leche materna, si no van a poder estar con él, en el momento de la toma. La clave para que esto sea efectivo, está en el hecho de que debemos conseguir que el efecto de la succión sea el doble, para conseguir que la leche salga. Para conseguir esto se aconseja hacerlo en un lugar íntimo, tranquilo y donde podamos pensar en el pequeño. Debemos elegir un lugar donde no haya muchas interrupciones, donde podamos estar tranquilas.






Según un estudio llevado a cabo por la revista Nutritional Neuroscience, la leche materna tiene unos niveles distintos de núcleotidos -muy importantes para la regulación del sueño del bebé- cuyo porcentaje va a ir variando, dependiendo del momento del día en el que estamos. La máxima concentración de nucleótidos es durante la noche, por esto se piensa que la leche podría ser un inductor del sueño del pequeño: “La leche tiene una composición que es propia del día y promueven la actividad del lactante, y otros propios de la noche que facilitan su reposo”, por tanto sería un error sacarse la leche por el día, y dársela por la noche, por que estaríamos excitando al bebé. Además, con la leche materna se logra cubrir las necesidades fisiológicas del niño, además de protegerle de catarros, diarreas o del temido síndrome de muerte súbita del lactante y previene de enfermedades como son el asma, la alergia o la obesidad y hace que se desarrolle mejor la intelectualidad del mismo.