Alimenta la autoestima del bebé desde que nace

Alimenta la autoestima del bebé desde que nace

Alimenta la autoestima del bebé desde que nace. La autoestima es un elemento inherente al ser humano desde que nace hasta que muere. Está claro que el bebé no tiene conciencia de sí mismo, es decir, no tiene capacidad de reflexión, no puede pensar en aquello que le sucede… Sin embargo, el bebé sí siente el cariño de los demás.

¿Cómo puedes alimentar la autoestima del bebé desde el primer momento de vida?

1. La figura de la madre es un referente en cualquier bebé. Por ello, el colecho también es beneficioso. Del mismo modo, la lactancia materna aporta seguridad en el desarrollo físico y emocional del peque. En caso de que no puedas dar el pecho a tu bebé, no te preocupes. Ya que dar el biberón no dificulta en nada el desarrollo de este vínculo afectivo que resulta tan estimulante y gratificante. Por ejemplo, también puedes cantarle canciones a tu hijo, leerle cuentos, hablarle con mucha frecuencia… El niño reconoce la presencia de su madre desde el tono de voz.

2. Alimenta tu propia autoestima. En la medida en que tú te sientes bien contigo misma, también tienes más opciones de disfrutar el presente y disfrutar el ahora. Céntrate en ti y en tu bebé en este momento de tu vida, deja de lado las prisas y otorga prioridad a la familia por encima del éxito laboral. Es decir, pon límites a tu trabajo. Cuando llegues a casa, vuelve a empezar de nuevo en contacto con aquellos que quieres.

3. La figura del padre también es indispensable para el niño. Algunas mujeres cometen el error de querer ser omnipresentes, sin embargo, hay que aprender a ceder y a delegar para dejar que él tenga la misma posibilidad de desarrollar su faceta paterna y cuidar del bebé.

4. Abraza a tu bebé y dile que le quieres.

5. Los masajes también son una forma de favorecer el bienestar en los niños. Del mismo modo, la música de fondo ayuda a cultivar las emociones.  El amor es la mejor forma de alimentar la autoestima del bebé y de cualquier ser humano en general.

Imagen:  Planeta Mamá

El peligro de vivir a través de los hijos

El peligro de vivir a través de los hijos
El peligro de vivir a través de los hijos. Existen personas con grandes insatisfacciones interiores que en el momento en que tienen un bebé quieren llenar ese vacío y esas carencias pasando toda la atención y la energía vital al niño.

Claro que hay que atender a un peque, estar con él, cuidarle y mimarle pero no al precio de vivir a través de los hijos. Es decir, no al precio de olvidar que existe más mundo, más personas, que todo ser humano debe de desarrollarse y de potenciarse en su individualidad.

El peligro de vivir a través de los hijos es el de esperar que sean perfectos, el de depositar expectativas en ellos olvidando que los niños tienen su propia libertar. Es decir, a un hijo se le da la vida, sin embargo, un niño no es una propiedad ni una posesión que se tenga. Lo que de verdad deben hacer los padres desde que los niños son bebés es quererles tal y como son. Ayudarles a ser ellos mismos sin que los hijos tengan miedo de defraudar a sus padres.

Por otra parte, el peligro de vivir a través de los hijos llega en su máxima potencia cuando los niños se hacen mayores y entonces, los adultos se quedan solos. Es decir, descubren que tienen que rehacer su vida desde cero. Deben ocupar su tiempo, sus inquietudes y sus deseos. La familia es una unión que invita a compartir. Es decir, hay que estar con los hijos, disfrutar de ellos, verles crecer, darles lo mejor, sin embargo, también hay que dar espacio a los niños para que vayan desarrollando su personalidad y su independencia.

Parece algo sencillo pero no lo es porque a veces, el amor invita a la sobreprotección. ¿Qué opinas sobre esta cuestión? La verdad es que la vida es un verdadero regalo, por ello, no pierdas la ocasión de vivirla y de disfrutarla en todas sus formas y manifestaciones.

Imagen: 3 Meses.net

La frustración de no ser madre

La frustración de no ser madre

Algunas mujeres tienen claro desde una edad tan temprana que desearían tener hijos y formar una familia, que al llegar a la madurez y no poder cumplir este sueño, se sienten indefensas y frágiles porque parece que no han logrado satisfacer un deseo esencial de su vida. Sin embargo, merece la pena aprender a relativizar el hecho de que no todas las mujeres tienen que casarse y tener hijos, sencillamente, porque cada persona tiene su camino en la vida.

En cambio, estamos en una sociedad que ejerce una gran presión en relación con el amor. Por ello, disfruta de tu felicidad y de tu bienestar en el día a día para aprender a vivir un poco mejor. Sin pensar en aquello que te falta, y centrándote en aquello que ya has conseguido. Algunas mujeres no pueden ser madres por algún tema biológico, o también, porque no cuentan con las circunstancias ideales para lograr tal objetivo. Es decir, no tienen una pareja estable para formar un hogar.

¿Cómo calmar la frustración de no ser madre?

1) Analizando  el hecho con objetividad, es decir, relájate y disfruta de aquello que ya tienes y que has alcanzado.

2) Céntrate en dar cariño a otras personas de tu familia, en tus amigos, incluso, puedes tener más espacio para ti misma, para hacer tus planes, tus proyectos y disfrutar del tiempo de ocio sin tener que dar explicaciones a nadie más que a tu conciencia.

3) Si tienes sobrinos aprovecha para pasar mucho tiempo con ellos, hazles regalos, mímales y disfruta de su cariño.

4) Tira la frustración a la basura porque te hace sentir inferior a los demás y diminuta en ciertos momentos de la vida.

5) Escucha a tu corazón y verás que la vida te muestra su lado más dulce siempre que vives en base a la autoaceptación, al bienestar y al equilibrio.

6) No te guardes tus sentimientos de malestar para ti misma, es decir, comparte aquello que te afecta y que te hace sufrir tanto.

La vida tiene mucha belleza que debes visualizar en primera persona si te concedes el gran privilegio de ser feliz. Te lo mereces.

Imagen: Clínica Aeromédica

Superar la muerte de un hijo

Superar la muerte de un hijo

Un hijo es unas de las cosas más importantes en la vida de una madre. Y es que, el amor que siente una madre por un hijo es infinito, esta es una de las razones por las que cuando sucede la tragedia de perder a un niño, llega la tristeza infinita del vacío, la culpa, el dolor y la falta de sentido de la propia vida. Es decir, muchas mujeres se sienten así cuando han perdido a un niño y tienen que reconstruir su vida para volver a ser felices de una forma diferente.

Además, la muerte de un hijo a veces, se produce en las circunstancias más dramáticas y lamentables. Así sucede, por ejemplo, en el caso de Juan José Cortés, padre de la niña Mari Luz, que ha convertido su pérdida en una lucha de ilusión y de constancia. Es decir, como diría Víctor Frankl, ha logrado transformar el dolor injusto por la pérdida de su hija en una lucha social por ayudar a los demás, y cambiar, entre otras cosas algunas leyes.

Pero de una forma más natural, algunos padres también pierden a sus hijos como consecuencia de la enfermedad. Y es que, aunque la esperanza de vida ha aumentado de forma notable en nuestro país hasta el punto d que algunas personas llegan a vivir cien años, la realidad es que también existen niños que cada día luchan desde la habitación de un hospital por hacer frente a la enfermedad y alcanzar la curación. Sin embargo, en una sociedad de la vida en la que sólo se habla del placer y prácticamente nunca de la muerte, es muy difícil hacer frente a este dolor emocional.

Por ello, nada como pedir ayuda y evitar la soledad. Un psicólogo puede ser la mejor opción para hacer terapia a largo plazo. Por otra parte, otras personas también encuentran en la fe su mejor consuelo y un apoyo seguro.

Este lunes se celebra el día de Todos los Santos y todos aquellos padres que han perdido a un hijo hacen frente al dolor durante estas fechas. Nuestro ánimo para todos ellos y también, nuestro cariño.

Imagen:  Tarotida

Una madre muere por salvar a su bebé

Una madre muere para salvar a su bebé

Existen historias que no te dejan indiferente y que merece la pena tener en cuenta, entre otras cosas, porque nos muestran una visión positiva y esperanzadora del ser humano. Algo que siempre se agradece aunque sea de la mano de testimonios que también tienen un sabor amargo.

Y es que, una madre de 41 años prefirió salvar la vida de su bebé al saber durante su embarazo que padecía cáncer en cuello y cabeza. Toda una tragedia, la verdad, porque muestra la desesperación de una mujer que tiene que hacer frente a la mayor de las tristezas en un momento clave, pero además, también muestra la generosidad de una madre que había luchado al cien por cien por ser madre. De hecho, había dado este paso en solitario.

El bebé nació a través de una cesárea y sólo tres días después, Stacie Crimm, nuestra particular heroína murió. Por suerte, pudo tener a su bebé en brazos y conocerle. La verdad es que las historias de la vida no dejan de sorprender en ningún momento. Esta historia nos deja una gran lección y un gran mensaje, pero especialmente, esta historia será una fuente de amor para este bebé que siempre tendrá el gran orgullo de poder decir que su madre fue todo un ejemplo de valentía, fuerza y superación.

La muerte de la madre contrasta con la vida de un bebé que abre sus puertas al mundo. Esperamos que sea muy feliz, que tenga una vida positiva y que crezca en medio de cariño. En relación con este tema, existe otro testimonio de superación personal que puedes conocer de la mano de Randy Pausch en La Última Lección. Un hombre enfermo de cáncer de páncreas que aprovechó hasta el último momento su tiempo de vida con sus hijos, su mujer y su familia. La enfermedad forma parte de la vida de una forma inevitable, al igual que la muerte es una realidad del destino humano. En medio de este sabor trágico, mejor quedarnos con el sabor dulce de la llegada al mundo de este bebé tan especial.

Desde aquí nuestro pequeño y humilde homenaje a la memoria de esta gran heroína.

Imagen: Chupetes y Biberones

Fuente: Telecinco

El síndrome del niño zarandeado

El síndrome del niño zarandeado

La violencia es una verdadera tragedia de una sociedad avanzada y desarrollada. Lo cierto es que según afirman los expertos, la violencia aumenta como consecuencia de la pobreza. Pero además, también tiene muchos matices y dimensiones. El reto de España es reducir a cero el maltrato doméstico que es consecuencia entre otras cosas del machismo.

Es incomprensible que en nuestros días todavía mueran mujeres en manos de sus parejas. Sin embargo, como la violencia no tiene límite también existen casos de mayores que no reciben el buen trato y el cariño que merecen. Por otra parte, la violencia también abarca casos de jóvenes adolescentes que tienen atemorizados a sus padres. No existe nada más difícil de entender que la violencia dentro del hogar porque se trata de un comportamiento que es contrario al amor.

Ese amor que nos ayuda a cuidar y a proteger a aquellos que queremos de verdad. Pues bien, en este sentido, conviene matizar que los bebés también son posibles víctimas de maltrato. Así lo muestra el síndrome del niño zarandeado. Se trata de los casos de bebés que sufren algún tipo de secuela como consecuencia de los movimientos agitados de  zarandeo sufridos por parte de sus padres. En algunas ocasiones, los padres se ven desbordados por el llanto constante del bebé, abrumados por esta situación optan por sacudir al bebé en un intento de que este deje de llorar. Está claro que se trata de una actitud perjudicial que puede producir grandes daños.

Un niño necesita amor y cariño. Pero además, conviene matizar que no se detectan todos los casos de violencia infantil. El síndrome del bebé zarandeado se puede prevenir en la medida en que los padres se conozcan a sí mismos de verdad. Es decir, en la medida en que se den cuenta de que su paciencia se está agotando es mejor delegar, y volver a retomar la labor con energía una vez que se ha descansado.

Sin duda, esperemos que la violencia en todas sus formas termine pronto y que todos los bebés puedan crecer en un hogar estable y feliz. ¿Qué opinas sobre esta cuestión?

Imagen: Entre Padres

Más información: Bebé Cr