Los problemas de tiroides influyen en la fertilidad de las mujeres

Los problemas de fertilidad, aquejan a muchas parejas que buscan con ansias tener un hijo. Vale destacar que en las mujeres la mayoría de los casos con problemas de fertilidad están relacionados con trastornos de tiroides, cuyos síntomas serían fatiga, depresión, caída del cabello y aumento de peso, etc.  Por ese motivo, resulta importante que, de presentar tales síntomas, se lo comuniquen al profesional médico para ayudar en el diagnóstico.
Los especialistas en el tema, aseguran que los problemas de hipotiroidismo influyen directamente en la fertilidad de las mujeres que se hallan en edad reproductiva. Razón por la cual se sugiere que, aquellas que estén planificando tener un bebé, consulten con tiempo con su ginecólogo para realizarse un estudio completo de las tiroides y, de ese modo, poder desechar este problema o, de dar resultado positivo, tomar las medidas preventivas del caso.
Los trastornos de tiroides, tanto el híper como el hipotiroidismo, son factores que pueden influir negativamente en la fertilidad de la mujer o, de producirse un embarazo, pueden acarrear efectos en el desarrollo fetal, incrementando de manera considerable las probabilidades de sufrir un aborto espontáneo durante el primer trimestre de gestación. Por supuesto que esto ocurriría en aquellas mujeres a las cuales no se les haya diagnosticado la enfermedad o que no hayan recibido el tratamiento correcto.
Hoy en día, el hipotiroidismo más habitual que se da las mujeres es la tiroiditis de Hashimoto. De todos modos, es preciso destacar que con un adecuado tratamiento hormonal y la adopción de hábitos saludables, que incluyan una alimentación equilibrada, cuidado del peso corporal y la práctica de ejercicio físico, las mujeres pueden lograr tener un embarazo normal.

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Efectos de la depresión materna en el desarrollo infantil

Según los especialistas, la depresión materna puede influir en el desarrollo del bebé durante el embarazo e incluso después de su nacimiento, lo cual se relacionaría con las bajas expectativas para el niño en función a una desatención durante su crianza por parte de la madre, quizá desarrollada involuntariamente.
Al mismo tiempo, la Academia Estadounidense de Pediatría sostiene que la depresión postparto puede afectar de manera negativa en los pequeños, perjudicando su desarrollo físico, lo cual repercutiría directamente en su crecimiento, incidiendo de este modo en la estatura de los mismos. Por este motivo, los expertos subrayan la importancia de llevar a cabo un tratamiento apropiado para combatir la depresión materna durante el primer año de haberse producido el parto, para así prevenir que los niños tengan baja estatura.
Al respecto, Pamela J. Surkan, de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg, en Baltimore, en una nueva investigación sobre el tema postula que si bien investigaciones anteriores lograron demostrar que la depresión materna puede influir negativamente en el desarrollo de los niños, retardando incluso su crecimiento durante los primeros dos años de vida, no hay mucha información que de cuenta acerca de cómo estos síntomas inciden en los niños mayores.
Durante la realización del estudio, se comprobó que los síntomas de depresión materna después de haber transcurrido nueve meses del parto tendrían efectos negativos sobre el crecimiento de los niños de más de tres años de edad, pues se ha logrado comprobar que  los hijos de madres que sufren una depresión severa poseían un 48% de probabilidades de situarse por debajo de la media de estatura apropiada en torno a los cuatro y cinco años, en comparación con otros pequeños cuyas madres no padecían depresión.
Las causas de la depresión materna podrían estar relacionadas con una alimentación pobre, como sería el caso de  una breve lactancia materna, así como una falta de apego entre madre-hijo, algo vital para que el desarrollo del bebé sea adecuado.

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Hiperamonemia congénita

La hiperamonemia es una enfermedad que se produce cuando un bebé nace con altas concentraciones de amonio en el torrente sanguíneo, lo cual puede llegar a ser muy grave para su crecimiento y buen estado salud. De modo que resulta de gran importancia poder realizar un diagnóstico del problema a tiempo, por lo que es necesario prestar atención a la operación de síntomas específicos, como la diarrea, convulsiones y el vómito, por mencionar algunos.
Las altas concentraciones de amonio en la sangre, se originan cuando dicho componente no es eliminado del cuerpo mediante la orina. En caso de no realizarse una detección precoz,  puede ocasionar daños irreparables en el sistema nervioso central, a causa de su elevado nivel de toxicidad.
Si no se somete al pequeño a un tratamiento inmediato, puede llegar a sufrir secuelas neurológicas severas e irreversibles, las cuales pueden derivar en discapacidad tanto intelectual como motora. Es importante saber que la mayor parte de estos trastornos  neurológicos, ocurren por la exposición del organismo de los bebés al amonio. Por ese motivo, es importante verificar a tiempo los niveles de amonio, los cuales de ser elevados harán necesario realizar un control del bebé a través de distintos procedimientos.
Según los especialistas, uno de cada 25 mil recién nacidos posee un riesgo alto de sufrir de hiperamonemia congénita, pudiendo llegar a ser fatal en algunos casos. De ahí la necesidad de estar atento a la aparición de los síntomas, pues solo de ese modo se podrá actuar y tratar de inmeditato, para poder prevenir las secuelas a largo plazo y aumentar la esperanza de vida en los bebés afectados por esta enfermedad.

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Los bebés tratados con antibióticos corren riesgo de sufrir obesidad a futuro

Se dio a conocer un nuevo estudio, realizado por la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York, en el cual se afirma que administrarles antibióticos a los bebés menores a los seis meses tendría efectos negativos, puesto que incrementaría el riesgo de padecer obesidad a futuro.
En general, la obesidad se produce a consecuencia de dietas desequilibradas y la falta de ejercicio físico. No obstante ello, hay investigaciones que dan cuenta de que los microbios existentes en los intestinos podrían desempeñar un rol fundamental en cómo absorbe el organismo las calorías. Además, la exposición a los antibióticos, sobre todo en niños de corta edad, podría atentar con las bacterias saludables que inciden en cómo son procesados los nutrientes en el cuerpo y que, de permanecer ahí, servirían de ayuda para mantenerse delgado.
Investigaciones anteriores, vincularon la obesidad con diversos factores. De todos modos, éste es el primer estudio que se realiza en lo que respecta al incremento de posibilidades de padecer obesidad en niños de edades tempranas a los que se les suministra antibióticos, pues estos fármacos influyen directamente sobre su masa corporal.
Así se comprobó que los niños, que habían sido tratados con este tipo de fármacos durante los primeros meses de vida, tenían un peso ostensiblemente mayor en comparación a su altura, en contraste con otros bebés a los que no se les suministró antibióticos.
En realidad, todo depende del momento en el que los pequeños son tratados con antibióticos, pues resulta riesgoso cuando se trata de niños menores a los seis meses de vida, pero no así en los pequeños de mayor edad.

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Los niños con trastornos del sueño tienden a desarrollar problemas de conducta

Hay una gran cantidad de niños que roncan cuando duermen, lo cual puede denotar la existencia de un problema, aunque esta situación suele ser desconocida por los padres. En estos casos, es necesario hacer una consulta con el médico, porque el roncar de manera intensa y constante en la niñez puede estar intrínsecamente relacionado con problemas de conducta en los pequeños que están en edad de preescolar, como pueden ser deficit de atención, hiperactividad, etc.
Dicha afirmación, se desprende de un estudio realizado por científicos estadounidenses del Hospital Médico Infantil de Cincinnati, dirigidos por el Dr. Dean Beebe. Los especialistas concuerdan que los ronquidos indican un problema de fondo, que incluye desde la falta de atención e hiperactividad, hasta depresión durante la etapa de la infancia, los cuales constituyen problemas que influyen directamente en el desarrollo de los niños.
Para arribar a dicha conclusión, los científicos efectuaron una investigación, que incluyó la observación de 249 niños, sobre los cuales fueron sus propias madres quienes debieron responder a cuestionarios acerca de la naturaleza del sueño de los pequeños, así como de su comportamiento durante el resto del día.
Los resultados han logrado revelar que los niños de entre los dos y los tres años que roncan de manera fuerte, al menos dos veces a la semana, presentaban mayores problemas de conducta en contraste con aquellos niños que no roncaban al dormir.
Entre los principales factores que producen los ronquidos se encuentran un bajo nivel socioeconómico además de la falta de la lactancia materna, ya sea total o por un breve período. De modo que los ronquidos fuertes, que se prolongan a través del tiempo, no pueden ser considerados normales, volviéndose necesario consultar con un pediatra puesto que existen tratamientos que permiten solucionar este problema. 

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La polución aumenta el riesgo de padecer asma en los bebés

Investigadores del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Sao Paulo, a través de un estudio corroboraron que aquellos bebés que se encuentran expuestos a la polución poseen más riesgo de padecer asma, en comparación con los niños que viven en ambientes más saludables.
De este modo, los niños que viven en ciudades con altos índices de contaminación ambiental se encuentran propensos a sufrir inflamaciones alérgicas pulmonares, en especial asma, productos de las sustancias químicas que se hallan presentes en el ambiente. Esto se conoce a raís de una investigación que fue desarrollada sobre ciudades como Sao Paulo o la Ciudad de México, que están muy afectadas por la polución.
A causa de los elevados índices de sustancias tóxicas suspendidas en el aire, se ha registrado un marcado incremento de casos de hospitalización de infantes por inflamaciones alérgicas pulmonares.
Para la realización del estudio, los científicos utilizaron ratones recién nacidos para exponerlos a contaminantes ambientales, los cuales al convertirse en adultos manifestaron una gran sensibilidad ante otros estímulos ambientales infecciosos y alérgicos, siendo propensos a padecer asma.
Durante el proyecto se utilizó 2-naftoquinona, un producto contaminante que está presente en la quema de diesel, de modo que es muy común en aquellas ciudades que cuentan con altos índices de vehículos a combustión.

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Trabajar hasta último momento en el embarazo es perjudicial para el bebé

Un estudio reciente llevado a cabo por la Universidad de Essex en Gran Bretaña comprobó que aquellas madres que han trabajado hasta después de los ochos meses de gestación dan a luz bebés con un peso inferior, con una diferencia de 250 gramos, a si hubieran optado por tomarse la licencia entre los seis y ocho meses de embarazo.
Al mismo tiempo, la investigación señala que el trabajo en las mujeres con un embarazo avanzado posee el mismo efecto negativo sobre el feto que si la mamá fumara.
Para la realización de dicho estudio se tomaron como base tres investigaciones que fueron desarrolladas en Estados Unidos y el Reino Unido, las cuales se centraron en los peligros que el desarrollo lento puede ocasionarle a los recién nacidos, hasta inclusive al llegar a la niñez o adolescencia.
Incluso la continuación del trabajo hasta los ocho meses o más de embarazo acarrean mayores efectos negativos entre las mujeres de mayor edad.
El hábito de fumar durante la gestación hace que el bebé se encuentre expuesto a sustancias perjudiciales para la salud como la nicotina y demás toxinas que pueden influir en el desarrollo físico y cerebral del pequeño. De manera que según los resultados arrojados por dichos estudios el esfuerzo laboral en el último tramo de la gestación es igual de perjudicial que el tabaquismo, pues en ambos casos mientras se encuentra en el útero el desarrollo del feto es afectado.
El bajo peso al nacer da cuenta de un retraso en la maduración del niño que después puede influir en su desarrollo personal.

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Problemas más comunes que afectan la visión de los niños

Hay muchos niños que precisan usar gafas para corregir sus problemas en la vista.
Una de las alteraciones visuales que se presenta con mayor frecuencia en los niños la miopía, que influye especialmente en la capacidad de ver de lejos, lo cual puede incidir en su desempeño escolar, razón por la cual es conveniente que posean una buena ubicación en el salón de clases para poder ver bien la pizarra.
Según los especialistas, suele ser muy común que los niños con problemas de miopía tengan  una personalidad tranquila, y se inclinen sobre todo por actividades como la lectura o los juegos de mesa antes que por los deportes.
La hipermetropía, dificultad para ver de cerca, es otro de los problemas que afectan la vista de los niños. Cansancio visual, dolores de cabeza constantes y enrojecimiento en los ojos, son las principales características de este problema. Generalmente, los niños hipermétropes tienden a inclinarse por las actividades al aire libre, puesto que se trata de  niños más inquietos.
Por su parte, también es muy común el astigmatismo, una enfermedad que reduce la visión, incidiendo en la capacidad de enfoque. Esto hace que los pequeños vean las cosas borrosas e incluso dobles, sin importar si se encuentran cerca o lejos de ellos.
Resulta fácil identificar a aquellos que padecen este problema, puesto que necesitan entrecerrar los ojos para lograr enfocar los objetos. Debido a que el ojo, mediante un esfuerzo muscular, intenta compensar el defecto visual, por lo general los niños con astigmatismo suelen presentar enrojecimiento en los ojos, así como mareos e intensos dolores de cabeza. Los malestares frecuentes que padecen los niños astigmáticos, hace que sean tranquilos y duerman bastante.

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Tabaquismo en el embarazo

En una encuesta efectuada por la Generalitat de Catalunya, se reveló que el 37,6% de las mujeres fuman en la primera etapa del embarazo, mientras que el 55% abandonan el hábito de fumar durante la gestación.
Llama la atención como aún hoy una gran cantidad de mujeres no son del todo conscientes acerca de la influencia que tiene el fumar durante el embarazo y, las que sí lo son, no son capaces de abandonar el cigarrillo.
De modo que si estás pensando seriamente en comenzar a buscar un hijo, procura antes de la concepción dejar de fumar, pues ambos se verán beneficiados. Y, lo que es más importante, le evitarás al bebé padecer ansiedad a lo largo del proceso de desintoxicación.
Es importante saber que el tabaquismo incrementa los riesgos de sufrir un aborto espontáneo, así como de concebir bebés con retraso de crecimiento intrauterino, parto a pretérmino o de que el niño nazca con un peso inferior al normal. Incluso, hay estudios que relacionan el hábito de fumar en el embarazo con un riesgo mayor de que el bebé posea labio leporino.
Un dato estremecedor: cada vez que calas un cigarrillo,  el niño presenta una alteración cardiaca y precisa de 45 minutos para reponerse de ella, luego de que terminas de fumar.
Pero los efectos del cigarrillo en el embarazo no se reduce sólo al nacimiento, sino que a lo largo de su vida el niño corre el riesgo de sufrir alergias y diferentes enfermedades pulmonares, incluyendo asma y trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

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Síndrome de inestabilidad pelviana

Durante el embarazo, puede ocurrir que la pelvis se vuelva inestable, lo que produce una sobrecarga en los ligamentos y la consecuente aparición de dolor en la madre.
En un comienzo, las molestias se sienten ligeramente en la parte del pubis y el coxis al realizar determinados movimientos, como sentarse, subir y bajar del auto, subir escaleras, etc. Pero a medida que la gestación avanza, se suelen intensificar, pudiendo llegar al extremo de hacer que las madres arrastren los pies al caminar o necesiten trasladarse en una silla de ruedas.
Si bien los dolores de espalda o piernas son muy comunes en las embarazadas, éstos pueden agudizarse hasta impedirles que lleven una vida normal. Es en estos casos cuando se habla del síndrome de inestabilidad pelviana, lo cual requiere de una consulta con el médico para que indique el tratamiento a seguir.
Es necesario identificar cuáles son los movimientos que mayores molestias ocasionan, eso permite corregir las posturas y aliviar el dolor.
Existen algunas recomendaciones para las embarazadas que sufren del síndrome de inestabilidad pelviana, como dar pasos pequeños al andar, para evitar tener que arrastrar los pies; doblar las rodillas cuando se está de pie, separar las piernas al sentarse, doblar las rodillas y conservar la espalda derecha al agacharse y evitar los movimientos asimétricos.
Para prevenir la inestabilidad de la pelvis, hay ciertos hábitos que se aconseja adoptar, como usar faja para sujetar el vientre y mantener firme la pelvis, moverse correctamente, no permanecer mucho tiempo sentada o inactiva y tomar vitamina C  para favorecer la elasticidad y reducir la inflamación de las articulaciones.

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