La falta de percepción del peligro en los niños

Los niños de 1 año no son conscientes del peligro, lo cual explica el hecho de que no teman hacerse daño. Esto se debe, principalmente, a esa etapa de exploración del mundo que lo rodea, sobre todo teniendo en cuenta que recién están comenzando a caminar y, por ende, no controlan muy bien sus movimientos, al tiempo que no conocen las consecuencias de sus actos. Eso es lo que los lleva a, por ejemplo, tocar los enchufes, treparse a cuanto lugar les sea posible, entre muchas otras cosas que a los padres suelen dejarnos en vilo.
Recién en torno a los 5 o 6 años de edad, es cuendo los pequeños empiezan a identificar entre lo que es peligroso y lo que no.
Los niños con mucho temperamento requieren de que estén pendientes de ellos todo el tiempo, pues nunca se saben con lo que se van a salir.
Lo importante es anticiparse siempre a los hechos, guardando los medicamentos y todo aquello que pueda ser peligroso, y vigilando siempre cuando se encuentra cerca de las zonas sensibles de la casa, como las escaleras, el baño, etc. Un mínimo descuido alcanza para que los accidentes ocurran, aunque a veces suceden tan rápido que es casi imposible prevenirlos.
Los especialistas, aconsejan prestarle atención a los niños cada vez que se caigan o gopeen. Esto les ayudará a que recapaciten acerca de lo sucedido. Sobre todo, teniendo en cuenta que los niños temerarios no aprenden de las caídas, sino que ni bien se recuperan siguen explorando el entorno, con todos los peligros que éste entraña.
También, es fundamental comenzar a marcarle límites, para que aprenda a respetarlos, y dedicarle tiempo durante el día para compartir actividades, para ayudarlo a mejorar la atención.
En el caso de los niños asustadizos, la situación es distinta, ya que es necesario animarle para que aprenda a superarse. Lo más conveniente es intentar de no ser excesivamente protectores con ellos, pues lo importante es transmitirles confianza e incentivarlos a que exploren.
Para esta etapa, es recomendable adoptar ciertas medidas en el hogar, como colocar cierres de seguridad, tanto en puertas como en ventanas, cubrir los picos de los muebles, evitar el uso de alfombras, cuidar de quitar el mantel al terminar de comer, entre muchas otras.

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El insomnio en los niños

De acuerdo a un estudio, realizado por investigadores del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, el 30 por ciento de los niños, de entre 6 meses y 3 años de edad, tienen problemas de insomnio, generados mayormente por deficiencias en la enseñanza brindada por los padres acerca del hábito del buen sueño y el descanso.
Dicho hospita,l cuenta con una Unidad del Sueño, en la que son atendidos cada año aproximadamente unos 300 niños que presentan toda clase de efectos en su estado de salud a causa del insomnio. Este trastorno del sueño puede presentarse a temprana edad y prolongarse durante la infancia, influyendo de manera negativa  en el desarrollo de los pequeños.
En la mayoría de los casos, las consecuencias provocadas por el insomnio en el proceso de crecimiento se pueden resolver a través de un simple tratamiento, aunque hay casos en los que se requiere la asistencia de especialistas neurofisiológicos para evaluar cuál es la causa que genera insomnio en los niños.
Vale aclarar que el insomnio puede acarrear complicaciones tales como alteraciones en el comportamiento y la conducta del niño, retrasos leves y graves, trastornos de aprendizaje, dolores de cabeza, entre otros. Pero fundamentalmente, cuando este trastorno se prolonga en el tiempo, puede ocasionar una desetabilización en el seno familiar, ya que no sólo no duermen los pequeños sino que tampoco pueden hacerlo los padres.
Generalmente, los niños que sufren de este trastorno del sueño no logran dormir de manera natural, despertándose repetidas veces por las noches, al tiempo que precisan de ayuda para conciliar el sueño puesto que se hallan vigilantes todo el tiempo.
En la mayoría de los casos, los médicos suelen indicar  el empleo de medicina farmacológica para ayudar a que los niños puedan conciliar el sueño y dormir sin  interrupciones, para de ese modo ir formando un hábito saludable de descanso.
De todas maneras, los especialistas aconsejan, entre otras cosas, establecer horarios fijos para acostarse, evitar el consumo de dulces o refrescos azucarados al final del día y bañarse antes de ir a la cama.

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Cómo actuar ante la fiebre en los bebés

Uno de los temas que suele preocuparnos a todos los padres es la fiebre en los bebés, la cual representa un síntoma de diversas enfermedades infantiles.
La fiebre es un mecanismo de defensa que posee el organismo ante el posible ataque de gérmenes patógenos. De manera que lo principal no es bajarla, pues de ser así se alteraria el proceso de defensa, sino más bien detectar lo que la causa. No importa cuánta fiebre tenga tu niño, siempre hay que consultar con el médico.
Según el protocolo médico, hasta 37,5 ºC se trata de febrícula y no necesita ser tratada con medicación. De 38 ºC a 39 ºC se considera fiebre moderada, la cual se debe bajar con los fármacos prescriptos por el profesional médico. Mientras que si el pequeño tiene 39 ºC o más, se la considera fiebre alta, por lo que es necesario bajarla y consultar con prontitud con el pediatra.
En el caso de los recién nacidos y bebés menores de 3 meses, como aún no regulan bien la temperatura corporal, puede que ésta les suba, por ejemplo, ante algún berrinche o el exceso de ropa en su cuna. Por lo que primero es necesario corroborar que la temperatura del ambiente no sea excesiva y, de ser necesario, quitarle un poco de ropa. Hay otros factores que pueden influir, como la aplicación de una vacuna, la leche del biberón caliente o si ha estado mucho en brazos. Si nada de esto puede aplicarse a tu bebé, entonces debes consultar con el médico para que le realice las pruebas necesarias para identificar el problema, siendo las infecciones respiratorias, urinarias y la otitis las causas más frecuentes.
Pasado el tercer mes de vida, el sistema inmunológico del bebé comienza a madurar, al tiempo que cuenta con el respaldo de las vacunas. Aunque no hay que confiarse de ello, por lo que si el pequeño tiene fiebre no debes dejar de consultar con el médico.

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Cómo mantener hidratados a los bebés en verano

Las elevadas temperaturas que se suscitan en el verano, hace que se deba prestar mucha atención en la hidratación de los bebés.
Según los especialistas,  una deshidratación leve puede llegar a generar en los adultos, entre otras cosas, cansancio y falta de concentración. Motivo por el cual es necesario tomar todas las precauciones con los bebés.
Durante los meses de calor, el organismo de los bebés, y en especial de los recién nacidos, no tienen la capacidad de regular la temperatura corporal, lo cual aumenta los riesgos de padecer síntomas tales como vómitos, fatiga y náuseas, entre otros. Por eso, los padres deben extremar los cuidados para evitar una posible deshidratación en los bebés, aumentando las tomas de leche, ya sea materna o de fórmula, ya que es el líquido que necesitan los pequeños para mantenerse correctamente hidratados.
Además, para tolerar las intensas olas de calor, lo más conveniente es darles un baño con agua tibia, vestirlos con prendas ligeras, si son de algodón mejor,  o dejarles tan sólo con el pañal, protegiéndolos siempre de los rayos del sol, sobre todo durante las horas de mayor calor. También, es necesario evitar que los pequeños pasen mucho tiempo en el cochecito, siendo preferible optar por las sillas de paseo ya que posibilitan un mejor paso del aire.
Como los bebés no saben reconocer ni tampoco manifestar que tienen sed,  es fundamental amamantarlos cada un lapso de dos horas o darles el biberón con leche de fórmula cada tres horas. 
Al mismo tiempo, hay que evitar exponer al bebé tanto al ventilador como al aire acondicionado, puesto que el aire que es desprendido por dichos aparatos puede hacer que se enferme.
La piel debe permanecer siempre hidratada, pues la sudoración excesiva puede llegar a producirle irritación de las áreas corporales más sensibles.
En caso de presentar algunos de los síntomas antes descritos, será necesario consultar con el médico para descartar la existencia de cualquier problema.

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El hábito de comer tierra en los niños

Hay una etapa en la que los niños se llevan cada cosa que encuentran a la boca, pues esa es la manera que tienen de explorar e interpretar lo que los rodea. Aunque, a veces, hay bebés que suelen consumir determinadas cosas, lo cual puede llegar a demostrar la existencia de algún  trastorno alimentario, tal como sucede con la Pica, que consiste en el impulso que tienen ciertos niños de comer tierra.
Los bebés que presentan este tipo de problema por lo general suelen tener cierta preferencia por comer tierra, aunque incluso pueden llegar a comer jabón, arcilla, arena, tiza y hasta excremento de animales.
Cuando el problema perdura por más de un mes, volviéndose algo progesivo, se considera que se trata de la Pica, un trastorno alimentario que afecta entre el 10% y el 32% de los niños, con edades compendidas entre 1 y 6 años.
Muchos son los motivos que pueden suscitar la aparición de este problema, como una  alimentación inspropiada en el pequeño, falta de nutrientes, vitaminas  u oligoelemento. Pero en una gran cantidad de casos, sólo se trata de la etapa de exploración por la que pasan comúnmente los bebés.
De todos modos, más allá del motivo que lo origine, se trata de un problema que requiere ser solucionado pues el consumo de tierra le puede provocar al bebé trastornos estomacales y digestivos, y hasta corren peligro de ingerir elementos tóxicos, como los metales pesados que se pueden encontrar en la tierra.
Al identificar esos malos hábitos en los pequeños, es necesario consultar con un médico para que establezca si se trata de alguna falta de vitaminas o minerales, debido a que dicho comportamiento puede ser ocasionado por desnutrición, anemia o insuficiencia de algún elemento vital para el organismo. El tratamiento se debe complementar con una terapia conductual, para enseñarle al niño que existen cosas que se no deben comer y así corregir su conducta.
Por lo general, la Pica suele desaparecer espontáneamente en torno a los 6 años de edad, momento en que el pequeño comienza a ser más sociable. Aunque en aquellos casos en los que la práctica de comer tierra esté relacionado a un problema de desarrollo, ésta puede extenderse hasta la adolescencia e incluso la adultez.

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Blefaritis escamosa en los niños

Una de las patologías que afecta a los niños es la blefaritis, la cual consiste en la inflamación de los tejidos que conforman los párpados, pudiendo llegar a producir desde una simple molestia hasta efectos graves sobre la visión.
Los niños con blefaritis suelen tener los párpados irritados e inflamados. Incluso, durante la mañana, tales síntomas pueden ser acompañados por costras parecidas a las legañas. Por eso, esta patología es conocida como blefaritis escamosa.
La blefaritis suele relacionarse con la dermatitis seborreica, pero también producirse  por una infección bacteriana o una alergia.
La enfermedad se caracteriza por la producción excesiva de aceite de las glándulas que están ubicadas en el margen palpebral, cerca de los párpados. Ese aceite funciona como una especie de lubricante para la superficie del ojo y el interior de los párpados. Cuando se padece blefaritis, las glándulas se obstruyen y la grasa producida por ellas se va estancando generando ácidos grasos que irritan el ojo, aunque los síntomas más visibles suelen apreciarse en la zona de los párpados.
Por su parte, la blefaritis alérgica generalmente es provocada por el contacto con determinados productos cosméticos o ciertas sustancias que se introducen en los ojos a través del contacto con las manos. Debido a que los niños acostumbran frotarse los ojos, resulta fundamental cuidar la higiene de sus manos. Al mismo tiempo, los colirios, medicamentos o pomadas, también pueden ser causa de blefalitis, aunque esto no se da tan frecuentemente.
El tratamiento en los más pequeños suele consistir en una limpieza de la base de las pestañas con agua tibia y, en algunos casos, con un champú especial. De todos modos, si el pequeño experimenta alguno de estos síntomas es importante consultar con el especialista, para comenzar cuanto antes el tratamiento. 

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Campaña de vacunación para prevenir el Síndrome de Rubéola Congénita

Según datos difundidos por la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente unos 100 mil bebés nacen por año en el mundo portando el Síndrome de Rubéola Congénita, una enfermedad que conlleva diversos defectos auditivos y visuales, entre otros problemas de salud. Esa es la razón por la cual dicho organismo ha lanzado una campaña de concientización acerca de la importancia de la vacuna contra la rubeóla.
Los especialistas, afirman que la vacuna es la mejor manera para prevenir la aparición de la rubéola, la cual afecta por lo general a niños y adultos jóvenes.
Las mujeres embarazadas son uno de los principales grupos de riesgo, ya que de presentarse la enfermedad durante la gestación  puede ocasionar la muerte del feto. Esto es algo realmente grave pues, hasta ahora, no hay una cura o tratamiento para la enfermedad una vez que se manifiesta. Por ese motivo, es importante hacer especial hincapié en la prevención, sobre todo mediante la aplicación de la vacuna.
Los niños que padecen dicha enfermedad presentan síntomas, como fiebre alta, sarpullido conjuntivitis y náuseas, que en ocasiones pueden ser confundidos con otros diagnósticos.
Para diagnosticar la enfermedad, el profesional médico debe constatar la aparición de ganglios linfáticos en la zona del cuello y detrás de las orejas.
Todo niño que nace con el Síndrome de Rubéola Congénita corre serios riesgos de sufrir autismo, ceguera, diabetes, sordera, ceguer e, incluso, problemas de tiroides. Para evitar esta situación es fundamental promover la aplicación de la vacuna, ya que es el único modo que se conoce hasta el momento para eliminar el virus y, por consiguiente,  el síndrome de los infantes.

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Etapa del babeo en los bebés

A partir de los seis meses de vida los bebés, por diversos motivos, comienzan a babear más.
Una de las razones que explican esta situación es que se activan las glándulas salivares de los niños para permitirles deglutir los nuevos alimentos que van incorporando a su dieta.
A ello se le suma el hecho de que aún no está acostumbrado a tragar tanta saliva, por lo que la expulsa en forma de baba a través de las comisuras de los labios, para evitar atragantarse con ella.
Además, dicha etapa coincide con  la salida de los primeros dientes. La producción de saliva es propiciada por el roce constante de la lengua con la encía, producto de las molestias que sienten los pequeños durante el periodo de dentición. Incluso, cuando se meten los dedos en la boca, la cantidad de saliva producida aumenta.
En definitiva, si bien el babeo es un indicio de que el bebé está creciendo, éste le puede producir molestias, tales como constipación, irritación de la piel en la zona de la barbilla, gases y escoceduras en la cola.
Durante la etapa de babeo es necesario colocarle siempre al pequeño un babero de algodón suave forrado de plástico. De ese modo, evitarás la irritación en el mentón y el bebé permanecerá con su ropa seca.
También, es importante cambiarle el pañal seguido para evitar las escoceduras, que de aparecer pueden ser tratadas con una pomada.

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Qué esperar cuando estás esperando

Qué esperar cuando estás esperando

”Qué esperar cuando estás esperando” Este es el título de una película fantástica llega a la cartelera y con la que muchas mujeres pueden sentirse identificadas, precisamente, porque refleja, en parte, cómo vive una chica el proceso de gestación y la espera de un bebé. Por supuesto, cada persona es diferente y existen modos muy distintos de vivir esta etapa de la vida, por ello, la película ¿Qué esperar cuando estás esperando? Refleja diferentes tipos de actitud. Se trata de una comedia romántica y como tal, en ella, encontramos a actrices propias de este género. Este es el caso, por ejemplo, de Jennifer Lopez que también es protagonista de otra película divertida sobre el embarazo: El Plan B. Por otra parte, Cameron Diaz también suma su belleza y su talento a esta comedia en la que podemos verle como una feliz mamá.

De momento, en la vida real todavía no ha vivido esta experiencia pero la suerte de las actrices es que pueden meterse en la piel de diferentes personajes gracias a la potente magia de la ficción. Cameron Diaz también ha protagonizado papeles muy importantes sobre la maternidad como por ejemplo, la película, La decisión de Anne 

Qué esperar cuando estás esperando es una comedia escrita en tono de humor en la que los espectadores encontrarás buenas dosis de risa, diversión. Por tanto, se convierte en un plan estupendo para todos los públicos pero todavía más para cualquier mujer embarazada que quiere vivir una historia con la que poder tener más empatía. Esta película se estrena en cines el 13 de julio y la verdad es que la obra merece la pena.

Ir al cine es uno de los mejores entretenimientos para el verano en los que cualquier mujer embarazada puede estar cómoda y tranquila viendo una historia en la gran pantalla. Conviene recordar que no tiene el mismo encanto ver una película en el cine que en casa, por mucho que sea más económico.

Imagen: Babadu

Cómo actuar ante las caídas de los bebés

Cuando los niños comienzan a caminar, una de las cosas que suelen preocuparle a los padres es porqué se caen tanto. La razón reside en que el pequeño aún posee poca estabilidad.
Teniendo en cuenta ello, para disminuir las probabilidades de caídas y golpes en la cabeza es necesario tener ciertas precauciones, como sujetar al pequeño correctamente al cambiador, para evitar que gire y pueda caer, evitar el uso de alfombras y esterillas en el hogar, cubrir los bordes de los muebles con accesorios de seguridad y colocarle un protector en su cama, verificar que los zapatos no le queden grandes, poner pegatinas antideslizantes en la bañera, y colocar barreras en las escaleras para impedir el paso de los niños.
En caso que el pequeño se golpee, lo más indicarlo es colocarle una pomada antiinflamatoria o hielo en la zona afectada, para que alivie el dolor.
Si el pequeño se hizo una brecha, es fundamental cortar la hemorragia. Para lo cual es indispensable colocarle una gasa estéril sobre la zona afectada y presionarle por unos minutos hasta que deje de sangrar. En caso que la hemorragia persista o pierda el sentido, será necesario concurrir a urgencias.
En cualquiera de los casos, habrá que vigilar al niño durante las 24-48 horas posteriores a haberse producido el golpe, pues pueden aparecer síntomas como somnolencia, vómitos e irritabilidad, entre otros. De ser así, se deberá consultar inmediatamente con el médico para que evalúe al pequeño.

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