Si hay algo a lo que todas las madres siempre están atentas es a la respiración de su bebé, pues es una manera de verificar que todo marcha bien. Incluso, muchas suelen tener la costumbre de levantarse a la mitad de la noche para ver si el pequeño respira normalmente. Por ello, uno de los motivos que despiertan la preocupación de la familia son los sonidos extraños.
Algunos bebés, a edades tempranas, pueden tener problemas en las vías respiratorias, en especial si nacieron prematuros debido a que su sistema respiratorio no se ha desarrollado por completo. Por ende, puede ocurrir que padezcan una deficiencia respiratoria temporal que es conocida como síndrome de dificultad respiratoria, un cuadro que requiere asistencia inmediata.
Dicho síndrome se produce a causa de que los alveólos pulmonares del bebé no se abren lo necesario para que pueda ingresar el aire, por lo que la oxigenación de los tejidos del organismo se dificulta. Por lo general, los problemas respiratorios son advertidos rápidamente por los médicos al percibir que el niño no respira adecuadamente, sino que posee respiraciones cortas y rápidas, aparte de que se oyen ronquidos y hasta inclusive puede suceder que el pequeño deje de respirar por algunos momentos. Ante esta situación, los bebés precisan que se les ponga oxígeno. En casos extremos se puede apreciar un tono azul en la piel del bebé, que es un claro indicio de la falta de oxígeno en el organismo.
Puede ocurrir que se complique seriamente el síndrome de dificultad respiratoria, generando un daño que hace que los pulmones del bebé colapsen, extendiéndose el problema a todo el organismo por la falta de una correcta oxigenación. Además de los bebés prematuros, también se encuentran expuestos a sufrir este problema los niños de madres con diabetes, alcohólicas o fumadoras. Por eso, resulta tan importante cuidar al niño desde el preciso momento de la concepción.
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La Organización Mundial de la Salud ha difundido datos realmente alarmantes, según los cuales cada 20 segundos muere un niño por neumonía. De modo que por año esta enfermedad se cobra la vida de alrededor de 1,4 millones de niños menores de 5 años, una cifra impactante sobre todo porque es una afección que puede prevenirse.
Nuevos estudios han logrado demostrar que es importante que los bebés descansen bien después de recibir una vacuna, debido a que es precisamente al dormir cuando mejor asimilan la inyección y existe menos riesgo de que sufran malestar o levanten fiebre.
El Instituto de Neurobiología de la UNAM, campus Juriquilla, en forma conjunta con el Centro de Investigación en Matemáticas (CIMAT) se encuentran en pleno desarrollo de una investigación acerca de los diferentes problemas de neurodesarrollo que son susceptibles de padecer los bebés prematuros, con el propósito de conocer en profundidad las funciones y el desarrollo del cerebro.
En un estudio realizado recientemente se logró concluir que los niños que padecen un resfrío común no tendrían que ser tratados con antibióticos, pues esta clase de fármacos no sirven para aliviar los síntomas de este cuadro ni la tos.
Un grupo de investigadores se halla desarrollando una prueba para poder detectar de manera temprana la tartamudez infantil. La idea es aplicar este método en todos los niños que empiecen el colegio para poder detectar si poseen trastornos en el habla y, de ese modo, brindarles el tratamiento apropiado.
Expertos de la Universidad de Estocolmo (Suecia), de manera conjunta con el CREAL (Cento de Investigación en Epidemiología Ambiental), desarrollaron una investigación a través de la cual han podido concluir que la acrilamida se relaciona con el bajo peso de los recién nacidos. De acuerdo a este estudio, en función de la exposición de la embarazada a la acrilamida, el peso del bebé puede variar hasta 132 gramos, e incluso parecería que también afectaría el perímetro de la cabeza del bebé, puesto que se ha constatado hasta 0,33 centímetros de variación.
Uno de los principales factores contaminantes que resultan más nocivos para la salud de los niños es el humo del tabaco, en especial para aquellos que conviven con personas fumadoras puesto que los convierten de manera consciente en fumadores pasivos, debido a que la exposición al humo del cigarrillo puede acarrear serias consecuencias en el desarrollo de niños de todas las edades.
Ya es sabido que la obesidad infantil constituye un problema que afecta actualmente a una inmensa cantidad de niños del mundo entero y que no para de crecer, por lo que es necesario que sea tratado. La principal causa de obesidad reside en los malos hábitos que adoptan las familias, no sólo en lo referido a una mala alimentación sino también a una vida sedentaria, entre otros motivos.