Sindrome de dificultad respiratoria neonatal

Si hay algo a lo que todas las madres siempre están atentas es a la respiración de su bebé, pues es una manera de verificar que todo marcha bien. Incluso, muchas suelen tener la costumbre de levantarse a la mitad de la noche para ver si el pequeño respira normalmente. Por ello, uno de los motivos que despiertan la preocupación de la familia son los sonidos extraños.

Algunos bebés, a edades tempranas, pueden tener problemas en las vías respiratorias, en especial si nacieron prematuros debido a que su sistema respiratorio no se ha desarrollado por completo. Por ende, puede ocurrir que padezcan una deficiencia respiratoria temporal que es conocida como síndrome de dificultad respiratoria, un cuadro que requiere asistencia inmediata.

Dicho síndrome se produce a causa de que los alveólos pulmonares del bebé no se abren lo necesario para que pueda ingresar el aire, por lo que la oxigenación de los tejidos del organismo se dificulta. Por lo general, los problemas respiratorios son advertidos rápidamente por los médicos al percibir que el niño no respira adecuadamente, sino que posee respiraciones cortas y rápidas, aparte de que se oyen ronquidos y hasta inclusive puede suceder que el pequeño deje de respirar por algunos momentos. Ante esta situación,  los bebés precisan que se les ponga oxígeno. En casos extremos se puede apreciar un tono azul en la piel del bebé, que es un claro indicio de la  falta de oxígeno en el organismo.

Puede ocurrir que se complique seriamente el síndrome de dificultad respiratoria, generando un daño que hace que los pulmones del bebé colapsen, extendiéndose el problema a todo el organismo por la falta de una correcta oxigenación. Además de los bebés prematuros, también se encuentran expuestos a sufrir este problema los niños de madres con diabetes, alcohólicas o fumadoras. Por eso, resulta tan importante cuidar al niño desde el preciso momento de la concepción.

Imagen:

http://www.miterapiaalternativa.com/resources/site1/general/membrana_hialina.jpg

La fiebre ayudaría en el proceso de recuperación a los niños

Según la teoría de una pediatra estadounidense, la fiebre ocasionada por determinadas  enfermedades,  si son correctamente controladas y no son peligrosas, ayudan a los niños afectados a recuperarse.

Se considera fiebre cuando la temperatura corporal sobrepasa los 37,5º, por lo que los padres deben permanecer atentos puesto que puede estar indicando una enfermedad. Si la temperatura del niño es mayor a los 40º es importante concurrir inmediatamente a un centro de salud para su asistencia.

Durante la etapa de la infancia, las fiebres altas son muy habituales a causa de diversas enfermedades, pero al parecer les serviría de ayuda para recuperarse, mediante sensaciones de fatiga que lo inducirían a descansar y dormir más, lo cual resulta clave para que  la enfermedad pase y los remedios hagan efecto.

Ante la fiebre elevada de los pequeños, los padres se preocupan y consultan con el médico para poder bajar la temperatura, porque la consideran peligrosa. Pero, según parece, lo que buena parte de los padres no logran darse cuenta es que muchas veces la fiebre no es negativa para el niño, sino todo lo contrario pues lo ayuda a quedarse en la cama, agilizando de ese modo la recuperación, sobre todo en aquellos casos de enfermedades virales. Incluso, estudios anteriores ya daban cuenta de que no hay que combatir la fiebre porque los remedios que se emplean para bajar la temperatura en ocasiones extienden el proceso de recuperación.

Imagen:

http://embarazo10.com/wp-content/uploads/fiebreennios_thumb.jpg

Más de un millón de niños mueren al año por neumonía

La Organización Mundial de la Salud ha difundido datos realmente alarmantes, según los cuales cada 20 segundos muere un niño por neumonía. De modo que por año esta enfermedad se cobra la vida de alrededor de 1,4 millones de niños menores de 5 años, una cifra impactante sobre todo porque es una afección que puede prevenirse.

Este problema no sólo afecta a los niños sino también a los adultos, aunque en este último caso poseen más herramientas para afrontar la enfermedad.

Los especialistas afirman que se puede luchar contra esta infección. Concretamente, más de un millón de vidas pueden ser salvadas cada año si se emplean las vacunas y los antibióticos adecuados.

Teniendo en cuenta esta problemática, el 12 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Neumonía con el propósito de concienciar sobre los riesgos de la enfermedad y las formas de prevenirla. Además, se sumaron a esta iniciativa diversas organizaciones sin fines de lucro para poder brindarle más información tanto a los profesionales de la salud como a la población mundial y, de ese modo, lograr evitar los riesgos y consecuencias mortales de la neumonía.

La neumonía es una infección pulmonar, causada por el neumococo, que puede tener efectos leves o graves en personas de todas las edades, a pesar de que hay ciertos individuos que poseen más probabilidades de contraerla.

Para su prevención, existen diversas vacunas que son seguras y efectivas, y que se encuentran recomendadas para los niños menores de 5 años y los adultos mayores de 65, pues son los que corren mayor riesgo. Además, el tabaquismo, el alcoholismo, la desnutrición, la diabetes, las enfermedades cardiacas y respiratorias, son otros de los factores que incrementan la probabilidad de contraer la enfermedad.

Imagen:

http://www.reportajes.org/wp-content/uploads/2010/11/neumonia.jpg

Vacunar a los bebés por la tarde los ayuda a descansar mejor

Nuevos estudios han logrado demostrar que es importante que los bebés descansen bien después de recibir una vacuna, debido a que es precisamente al dormir cuando mejor asimilan la inyección y existe menos riesgo de que sufran malestar o levanten fiebre.

En algunos casos, antes de aplicar la vacuna se suele inyectarles a los bebés acetaminofeno o paracetamol, con el propósito de disminuir las posibilidades de que levanten temperatura, a la vez que estos fármacos alivian cualquier tipo de dolor o molestia que puedan llegar a sentir, aunque no son de ayuda para prolongar el sueño en los pequeños tras la aplicación. Esta teoría ha sido comprobada en la investigación, de la que participaron especialistas de la Universidad de California, en San Francisco, para lo cual se les asignó al azar a unos 70 bebés de dos meses de vida el uso del fármaco previo a la inmunización.

Para el estudio, a algunos bebés se les inyectó dichos fármacos antes de la vacuna, mientras que otros los recibieron durante o después de la aplicación. Y para poder registrar el tiempo de sueño en cada pequeño, antes y después de las vacunas, se les colocó un monitor en el tobillo. En consecuencia, se determinó que la mayoría durmió bastante más tiempo en las 24 horas siguientes a haber recibido las vacunas, en comparación con el día anterior. Al tiempo que aquellos que fueron vacunados por la tarde descansaron más horas que los que recibieron las vacunas antes de las 13.30 hs.

Vale aclarar que los pequeños que formaron parte del estudio recibieron vacunas, recomendadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, que están incluídas en los cronogramas de vacunación vigentes, como por ejemplo la del tétanos, neumococo, difteria, influenza tipo B, polio y la de la hepatitis B.

Imagen:

http://bebe.elembarazo.net/wp-content/vacunas-a-los-2-meses-del-bebe.jpg

Un software permitiría identificar problemas de lenguaje en los bebés prematuros

El Instituto de Neurobiología de la UNAM, campus Juriquilla, en forma conjunta con el Centro de Investigación en Matemáticas (CIMAT) se encuentran en pleno desarrollo de una investigación acerca de los diferentes problemas de neurodesarrollo que son susceptibles de padecer los bebés prematuros, con el propósito de conocer en profundidad las funciones y el desarrollo del cerebro.

En el caso de la UNAM, este organismo ha aportado los datos de distintos casos de padecimientos en bebés que nacieron de forma prematura, en especial con los relacionados con los daños en el cerebro. En tanto que Cimat ha desarrollado un innovador software, con la intención de poder procesar a través de este programa toda la información de los electroencefalogramas y de las resonancias magnéticas que se le realizaron a los bebés prematuros en torno a las seis semanas de vida. En base a esos datos, será posible pronosticar en los niños prematuros que padecen Leucomalacia periventricular si poseen alguna  tendencia a desarrollar problemas de lenguaje. Esta patología incide de manera directa en la formación de la sustancia blanca del cerebro, la cual al verse afectada puede ocasionarle al niño problemas en la adquisición de lenguaje.

Al mismo tiempo, con este software también es útil para mejorar la manera en la que es entendido el desarrollo normal y anormal en los niños nacidos prematuros.

Los antibióticos no sirven para aliviar la tos

En un estudio realizado recientemente se logró concluir que los niños que padecen un resfrío común no tendrían que ser tratados con antibióticos, pues esta clase de fármacos no sirven para aliviar los síntomas de este cuadro ni la tos.

Teniendo en cuenta los resultados arrojados por la investigación, los especialistas han proferido diversas opiniones sobre el tema. Por un lado, hay quienes sostienen que a pesar de que no ayudan a calmar la tos, los antibióticos son muy útiles para revertir la enfermedad. Mientras que por el otro lado hay especialistas que afirman que actualmente los antibióticos son recetados en exceso en muchos países, siendo que es importante evitar  la sobre-medicación.

Estos datos fueron presentados en la reunión anual del Colegio Americano de Médicos del Tórax en Atlanta, Georgia. En ese marco, los expertos indicaron que el médico general con frecuencia suele recetar antibióticos a los niños para la tos, e incluso muchas veces esta prescripción es realizada solo para tranquilizar a los padres. No obstante ello,  está demostrado que los antibióticos son muy poco efectivos para el tratamiento de la tos de un resfriado común.

Es cierto que a los padres les cuesta mucho ver a sus hijos con una tos intensa, pero la solución a ello no reside en todos los casos en el uso de antibióticos. De acuerdo a lo que cause la tos, un profesional médico puede indicar los tratamientos más apropiados para el niño, aunque en ciertos casos no son los más recomendados.

Imagen:

http://www.blogbebes.com/wp-content/uploads/bebes/tosbebe.JPG

Un nuevo método permitiría la detección temprana de la tartamudez infantil

Un grupo de investigadores se halla desarrollando una prueba para poder detectar de manera temprana la tartamudez infantil. La idea es aplicar este método en  todos los niños que empiecen el colegio para poder detectar si poseen trastornos en el habla y, de ese modo, brindarles el tratamiento apropiado.

El tartamudeo es muy común en la infancia. En concreto, 1 de cada 20 niños sufre este problema antes de cumplir los 5 años de edad, pero en la mayor parte de los casos el problema es superado con el tiempo. No obstante, 1 de cada 100 niños continuará con este trastorno hasta llegar a la adolescencia e incluso a la vida adulta.

Hasta ahora, la detección de los niños proclives a desarrollar tartamudez resultaba bastante complicada. Es por ese motivo que se ha desarrollado un novedoso sistema, por medio de la organización Wellcome Trust. Lo que se busca con este nuevo sistema es detectar si los niños tienen algún trastorno en el habla antes de que el problema termine instalándose por completo, debido a que el diagnóstico temprano resulta fundamental para encontrarle una solución.

El trabajo de los científicos se basa en una prueba, que había sido desarrollada anteriormente en los Estados Unidos, denominada SSI-3 (instrumento de tartamudeo severo) y está estipulada la realización de un seguimiento a un grupo de niños, de entre  8 años hasta la adolescencia.

De todos modos, no se ha podido comprobar si la prueba era confiable al momento de identificar cuáles niños podrán recuperarse del tartamudeo sin intervención y cuñales desarrollarán este problema a lo largo del tiempo.

De manera reciente, se ha realizado un nuevo estudio en base a 272 niños tartamudos y 25 que no presentaban este problema en el habla. Así, se logró comprobar que el método es confiable aplicado a niños de todas las edades. Al tiempo que se pudo identificar algunos síntomas, como la repetición parcial de sonidos o palabras, la prolongación de fracciones de palabras e inclusive el bloqueo de la primera parte de una palabra.

Imagen:

http://etsonrisas.blogspot.com.ar/2010/12/la-disfemia-o-tartamudez-en-los-ninos.html

La acrilamida causaría bajo peso en los recién nacidos

Expertos de la Universidad de Estocolmo (Suecia), de manera conjunta con el CREAL (Cento de Investigación en Epidemiología Ambiental), desarrollaron una investigación a través de la cual han podido concluir que la acrilamida se relaciona con el bajo peso de los recién nacidos. De acuerdo a este estudio, en función de la exposición de la embarazada a la acrilamida, el peso del bebé puede variar hasta 132 gramos, e incluso parecería que también afectaría el perímetro de la cabeza del bebé, puesto que se ha constatado hasta 0,33 centímetros de variación.

La acrilamida, es un compuesto orgánico que se forma en los alimentos ricos en almidón, en especial cuando se trata de cocciones que superan los 120º C, como es el caso de las patatas fritas. No obstante, los expertos además hacen referencia a ciertos alimentos y bebidas, como el café, los cereales, el cacao y los productos de panadería, etc. Es en estas cocciones donde aparece la acrilamida, compuesto que se metaboliza en el hígado convirtiéndose en glicidamida, que no es otra cosa más que un metabolito que diversos estudios han establecido que es muy cancerígeno.

Asimismo, los vegetales con alto contenido de azúcar y con escaso contenido proteínico pueden generar la formación de acrilamida durante el horneado o la fritura de los mismos. Lo mismo ocurriría con los alimentos ricos en carbono. Por lo que  su consumo en el embarazo aumenta el riesgo de que nazcan bebés con bajo peso y con su tamaño craneal más reducido.

Para dicha investigación, fueron tomados los datos de 1.101 embarazadas de diferentes países europeos, para analizar la dieta que mantuvieron entre 2006 y 2010, con el propósito de verificar el tipo de alimentación de las mismas y conocer el promedio de ingesta de acrilamida.  Luego, esa información fue utilizada para conocer la relación existente entre el peso y perímetro craneal de los bebés.

Por supuesto que esta no es la primera investigación que se lleva a cabo sobre la acrilamida,  pues lo que se intenta es reducir o eliminar dicho compuesto debido a su alta toxicidad, sobre todo cuando se metaboliza y pasa a ser glicidamida.

Fumar en el interior del vehículo es nocivo para los bebés

Uno de los principales factores contaminantes que resultan más nocivos para la salud de los niños es el humo del tabaco, en especial para aquellos que conviven con personas fumadoras puesto que los convierten de manera consciente en fumadores pasivos, debido a que la exposición al humo del cigarrillo puede acarrear serias consecuencias en el desarrollo de niños de todas las edades.

Según los expertos, el humo del tabaco resulta perjudicial en cualquier ambiente pero más aún en el interior del vehículo cuando se viaja con niños, porque el nivel de polución generada por partículas finas resulta triplica a la máxima establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en lo que respecta a una calidad de aire interior apto para respirar.

La elevada contaminación presente en el aire puede llegar a tener efectos graves sobre la salud de los niños que viajan en el vehículo. Dicha afirmación se desprende de un estudio desarrollado recientemente por la Universidad de Aberdeen, Escocia, que fue dirigido por Sean Semple.

La investigación, publicada en la revista Tobacco Control,  se llevó a cabo en el Reino Unido basándose en unos 83 viajes en vehículo, de una duración de alrededor de 27 minutos cada uno. De todos los viajes que fueron analizados, 34 han sido realizados por conductores no fumadores, mientras que el resto estuvo fueron hechos por fumadores. En el grupo de automovilistas fumadores se logró comprobar que la tasa de partículas finas registraba un promedio de 85 microgramos/m3, 10 veces más que los niveles registrados en los trayectos efectuados por personas que no fumaban, siendo que el valor máximo de concentración de partículas finas para un aire interior de calidad es de 25 µg/m3. Esto sirve para demostrar que los adictos al cigarrillo no son conscientes de que al exponer a sus hijos al humo del tabaco están perjudicando gravemente la salud de los mismos, en gran parte de los casos irreversibles.

Imagen:

http://img.bebesymas.com/2012/10/650_1000_4915082292_3026043ef5_z.jpeg

Los niños consumen más calorías diarias que lo recomendable

Ya es sabido que la obesidad infantil constituye un problema que afecta actualmente a una inmensa cantidad de niños del mundo entero y que no para de crecer, por lo que es necesario que sea tratado. La principal causa de obesidad reside en los malos hábitos que adoptan las familias, no sólo en lo referido a una mala alimentación sino también a una vida sedentaria, entre otros motivos.

Pero lo que también incide negativamente es que gran parte de las familias ignoran que los pequeños poseen necesidades nutritivas distintas a las de los adultos, por lo que muchas veces comen las mismas comidas que los mayores. En consecuencia, corren un gran riesgo de padecer obesidad, especialmente cuando esa costumbre se extiende en el tiempo.

Por dar un ejemplo, en México existen lugares en las cuales los niños ingieren un 20% de calorías más por día de las que se recomiendan, pues no sólo consumen alimentos de bajo nivel nutricional, sino que a su vez los ingieren en grandes cantidades como si fueran adultos.

Resulta importante destacar que la proporción de calorías que precisan consumir los niños depende directamente de su edad. De este modo, los niños entre 3 y 5 años la deberían consumir entre 500 y 800 calorías, en tanto que a los niños de 6 a 12 años lo que se les recomienda son unas 600 a 2500 calorías diarias.

Lo cierto es que la alimentación de los niños tiene que ser equilibrada, teniendo en cuenta especialmente el tipo de actividades que realicen. Al consumir más alimentos de lo recomendable, los riesgos aumentan si además no se realiza actividad física.

Imagen:

http://www.fundaciondelcorazon.com/images/stories/corazon-facil/impulso-vital/obesidad-infantil.jpg