La Academia Estadounidense de Pediatría, ha divulgado que aquellas madres que padecen fiebre prolongada o una gripe fuerte durante la gestación son más propensas a tener un bebé con autismo.
El estudio, que fue realizado por un grupo de investigadores de la Universidad de Aarhus, Dinamarca, ha logrado demostrar que las embarazadas que padecen fiebre durante un lapso mayor a una semana corren el doble de riesgo de tener niños con trastorno de autismo. El mismo riesgo correrían aquellas mujeres que utilizan antibióticos para aliviar los síntomas de la gripe durante el embarazo.
Según los expertos, las relaciones encontradas entre la enfermedad materna y el autismo en sus hijos no son concluyentes puesto que se trata de argumentos preliminares, por lo que es preciso realizar una nueva investigación para confirmar tales apreciaciones.
Para desarrollar dicho estudio, la información sobre la que se trabajó fueron los resultados de estudios en animales, teniendo en cuenta las deficiencias en el desarrollo neurológico del feto debido a la actividad inmune de las progenitoras.
Cabe señalar que en las últimas dos décadas un gran porcentaje de la población de todo el mundo se ha visto afectada por la gripe y, por consiguiente, el autismo se ha vuelto un verdadero problema de salud. Esto ha llevado a que los científicos trabajen cada vez más en conocer sobre esta condición.
Durante su desarrollo, los niños con autismo presentan diversos síntomas que sirven como indicadores para poder identificar el problema. Según los cálculos, en uno de cada 88 niños afectados prevalece este trastorno durante la adultez, pues si oportunamente se recibe el tratamiento médico adecuado se logra una óptima transición hacia la vida adulta.
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La Organización Mundial de la Salud ha difundido datos realmente alarmantes, según los cuales cada 20 segundos muere un niño por neumonía. De modo que por año esta enfermedad se cobra la vida de alrededor de 1,4 millones de niños menores de 5 años, una cifra impactante sobre todo porque es una afección que puede prevenirse.

Cuando llega el momento de dormir al bebé muchos padres sienten que afrontan una pequeña odisea, en especial durante los primeros meses de vida que es cuando tienen más dificultades para relajarse y conciliar el sueño producto de los estímulos que reciben del mundo exterior. Esto lleva a los adultos a adoptar recursos y herramientas para lograr el tan ansiado descanso. Una de las más comunes es la de utilizar el coche de la familia, puesto que no hay bebé que se resista a dormir dentro de ellos.

Nuevos estudios han logrado demostrar que es importante que los bebés descansen bien después de recibir una vacuna, debido a que es precisamente al dormir cuando mejor asimilan la inyección y existe menos riesgo de que sufran malestar o levanten fiebre.
Algunas de las molestias típicas que suelen padecer las embarazadas, como el dolor de espalda y el estreñimiento, pueden combatirse con unos buenos masajes en los pies realizados por un especialista en reflexología podal. Con sólo unas pocas sesiones, la futura mamá podrá comenzar a sentirse mucho mejor.
