El estrés no sólo es un problema que afecta a los adultos sino que incluso los niños pueden padecer esta enfermedad anímica, la cual puede afectar el normal desarrollo de los mismos.
En tal sentido, el estrés puede afectar negativamente el desarrollo saludable de los niños producto de la activación en exceso o muy prolongada de los sistemas de respuesta al estrés en la totalidad de su organismo, ocasionando inmediatamente problemas e incluso a largo plazo, pues sus efectos se pueden evidenciar en la adultez debido a que se tornan más propensos a padecer cáncer, depresión crónica o asma.
Esta información fue dada a conocer por el estudio realizado por la Academia Estadunidense de Pediatría, según el cual se ha comprobado que hay una respuesta tóxica en el cuerpo de los pequeños causada por el estrés, viéndose perjudicados su conducta, sus habilidades de aprendizaje y salud en general.
Los niños sanos aprenden naturalmente a lidiar con los niveles de estrés, pero en numerosos casos el problema puede tornarse grave, constituyendo una amenaza para el cuerpo de esos pequeños, el cual responde al estrés incrementando las hormonas de la presión arterial, el cortisol y la frecuencia cardíaca, generando un desgaste en su organismo.
Por lo general, un niño puede superar la crisis rápida y efectivamente cuando se produce la activación de los conos de respuesta, pero en algunos casos esa respuesta puede ser excesiva y extenderse por más tiempo, algo que puede dejarle marcas para toda su vida.
De acuerdo a lo que indican los expertos, hay un estrés positivo, que es completamente normal y previsible en la vida de todo niño, el cual produce el aumento de la frecuencia cardíaca. Aunque además existe un estrés negativo, que se presenta cuando el niño debe afrontar solo una situación adversa, sin contar con el respaldo de las personas adultas.
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Durante el proceso de dentición es probable que los bebés sientan molestias y dolores, volviéndolos muy irritables, lo que se traduce en llantos constantes en todo momento. Ese es el motivo por el cual algunos padres, para aliviarles las molestias y el dolor de las encías, les suministran a sus hijos analgésicos. ¡Cuidado con esto! En algunos casos, los resultados podrían ser negativos y hasta fatales.
Últimamente es común oír hablar sobre las nuevas tendencias en torno a la crianza de los hijos, según las cuales es mejor que los bebés aprendan a calmarse solos cuando se despiertan por las noches, haciendo caso omiso los padres al llanto de sus hijos. Inclusive, estos métodos modernos sugieren dejar que los pequeños experimenten el mundo por sí solos, evitando sobreprotegerlos porque, de lo contrario, los niños se tornarían más vulnerables e inseguros.
Los bebés que nacen prematuros deben afrontar numerosos desafíos para lograr alcanzar el peso necesario y la fuerza que le permita no sólo seguir vivo sino también con buena salud. Pero para ello precisan y mucho de sus padres, aunque su madre será indispensable para obtener buenos resultados.
Todavía existen muchas mujeres que desconocen bien cuáles son los cambios que se producirán en su organismo durante el embarazo, los cuales pueden llegar a producir preocupación si se ignoran los efectos de los mismos. El cerebro no está exento a tales cambios, pues el sistema nervioso prepara a la futura mamá para esa nueva etapa en su vida.
Un grupo de expertos de la Universidad de Connecticut de Estados Unidos, realizaron una investigación de la cual se desprende que los síntomas del autismo infantil podrían ser superados por los niños durante su desarrollo, por lo que es posible hablar de “autismo temporal”.